La decisión del TC a unanimidad de sus
magistrados, refuerza de manera moral y práctica el acuerdo de los tres
partidos políticos principales, PLD, PRD y PRSC, los cuales votarían por
mayoría la modificación constitucional como Asamblea Nacional Revisora. Es un triunfo para Medina quien
originalmente había dicho que no se postularía y persistió en esa idea durante
buen tiempo de sus primeros dos años de gobierno, hasta que las encuestas lo
mantuvieron elevado en las preferencias del público y aseguraban que con el
doctor Fernández perdían.
La reforma de la Constitución se
producirá por un acuerdo entre los tres partidos mencionados, que todavía el
sábado por la mañana estaba entre dudas por diversas declaraciones y por
pretensiones de los políticos que querían sacar la mayor ventaja.
En alguna medida la aprobación
constitucional de la reelección y el lanzamiento al ruedo del presidente
Medina, que se anticipa ocurrirá pronto luego de una alocución que dirigirá al
país para agradecer el apoyo, terminará en tiempo récord con beneficio para el
líder.
Abinader convoca
La convocatoria del candidato Luis
Abinader para que la oposición con él a la cabeza enfrente el continuismo que
encarna el presidente Medina en su empeño de reelección, parecería tanto un
grito hacia afuera como hacia adentro del PRM.
Abinader, candidato de su partido,
ganador en buena lid frente al ex presidente Hipólito Mejía, tiene como su
tarea primordial convencer a los partidarios y a otros opositores dispersos de
que él puede enfrentar a un gobernante ya vestido de triunfo.
El candidato del PRM tiene que luchar
contra la percepción de que Medina ha sido en casi tres años de gobierno un
buen presidente, aunque su régimen tiene sombras como la inacción en los casos
de corrupción administrativa y la creciente inseguridad en las calles.
La inacción frente a la corrupción
administrativa no caería únicamente a su régimen sino también a los tribunales
que han archivado, o no han conocido casos puestos al conocimiento del público
por la Cámara de Cuentas luego de exhaustivas auditorías.
Lo de la corrupción parecería de los
temas puntuales que mantendría Abinader, quien adelantó el martes durante un
discurso un poco de las cosas a las cuales echará manos durante la campaña
electoral, la cual se supone será contra el presidente Medina, si se recuerda
que hasta el momento su ataque se dirigía a Fernández. El discurso del
candidato opositor pudo haber sido un buen comienzo para la larga pelea de once
meses en que se enfrentará a la cabeza de un partido recién nacido contra una
maquinaria triunfal, que supo resolver con un rodillo lo que parecía un
infortunio grave.
Su presentación, criticada porque se
rodeó de la vieja guardia del PRD que ahora integra el PRM, quizás fue cosa de
forma. Un candidato opositor como él, que lucha por el hoy y busca proyección
para el mañana (2016), tenía que mostrar agresividad y abraz a todos.
Para comenzar, Abinader, los suyos y
otros opositores que pudieran unírsele con la finalidad de sacar al PLD del
poder, contaban con que las dos fuerzas internas de ese partido dirigidas por
el presidente Medina y el doctor Fernández terminarían en división.
Creían que en el menor de los casos el
doctor Fernández materializaría su amenaza de que los vientos soplaban a su
favor y prevalecería como candidato. Fernández, al decir de dirigentes
opositores era el más vulnerable por la tasa de rechazo que le atribuyen las
encuestas.
En más de una ocasión, en su habla
coloquial el ex presidente Mejía, quien estaba al lado de Abinader durante su
discurso del martes, expresó su predilección por lidiar con Fernández, viejo
rival, pero admitió que una brega contra Danilo sería difícil. El retrospectiva
se diría que fue un error de la oposición y sus consejeros enfocar los cañones
hacia el doctor Fernández, ignorar los factores de poder, no atender lo que
decían los electores en las encuestas y aferrarse a un supuesto de
distanciamiento de los dos líderes.
Los errores pueden resultar costosos
Abinader tiene que hacer lo posible por no cometer los errores que en el pasado le costaron mucho a Mejía. Tendría también que revestir su candidatura de mucha seriedad para que el público pueda creer que estaría en condiciones de darle la pelea a Medina y que no es un simple hijo de papi y mami con buenas intenciones.
Cuando en el discurso Abinader denunció
que “con Danilo tenemos un millón de pobres más”, no contó con que esta semana
el régimen de Medina recibirá el reconocimiento de la Organización de Naciones
Unidas para la Alimentación, FAO, en Roma, Italia.
Ese reconocimiento que compartirá RD con
Argentina, México, Chile y Barbados, tiene que ver con que la nación
dominicana mejoró la condición de alimentación de muchos ciudadanos. El
gobierno de RD dijo el pasado jueves que está cerca de la meta de 400,000
nuevos empleos que se propuso en cuatro años.
Sectores empresariales también se
quejaron de que Abinader ofreciera cifras irreales sobre la situación del
empleo y de la pobreza. Se trata de un sector vital para que el mensaje del
candidato presidencial del PRM se traduzca en respaldo económico para la
campaña.
Abinader hizo un paralelo entre la
situación de Francia a mitad de 1600 cuando, gobernaba el rey Luis XIV, quien
proclamó: “el Estado soy yo”, al decir que en la situación actual dominicana el
comité político del PLD estableció: “el estado somos nosotros”.
El candidato pemedeísta ya dijo que
aboliría el Despacho de la Primera Dama, al parecer como parte de los gestos de
austeridad que tendría un gobierno suyo. Al político le falta divulgar su
programa básico de gobierno, lo que le ayudaría aumentar sus simpatías.
Lo que sí dijo el candidato es que
convocará al pueblo a las calles porque “es hora de levantarse y salir a
reclamar nuestros derechos ciudadanos”, invitando de inmediato a una
manifestación programada para ayer sábado desde la parte alta al centro de
Santo Domingo.
(Guarionex Rosa, Listín Diario, 07 de junio de 2015)




Redes Sociales