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Luis
Almagro,
secretario
general de la OEA.
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“La presidenta del CNE, Tibisay
Lucena, y las rectoras Sandra Oblitas, Socorro Elizabeth Hernández y Tania
D’Amelio dan muestra de una elevada impericia técnica impropia de la
responsabilidad que deben cumplir”, cita el secretario general de la OEA.
Washington.- El secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, acusó este viernes al
Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela de actuar con “un claro sesgo
político” al aplazar el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás
Maduro a 2017.
“El referendo revocatorio pertenece a la gente, y al
CNE le corresponde asegurar las garantías para la libre expresión del pueblo,
en lugar de cercenar y pretender anular sus derechos”, consideró Almagro en un
comunicado emitido por la OEA.
El excanciller uruguayo, una de las voces más críticas
con el Gobierno de Maduro, aseguró que las fechas anunciadas este jueves por el
CNE constituyen “una maniobra más para dilatar el proceso e impedir que el
referéndum revocatorio se haga realidad este año”.
“No es posible que se sigan violando los plazos
constitucionales, no es posible que se siga manipulando la voluntad de los
electores, es totalmente inadmisible que se pretenda recortar los derechos
civiles y políticos a través de interpretaciones tendenciosas por parte del
CNE”, afirmó.
“Esta decisión es anticonstitucional, viola el
espíritu mismo del revocatorio y pretende llevarse por delante el último atisbo
de esperanza democrática en Venezuela”
Con este pronunciamiento Almagro volvió a “exigir” que
el revocatorio se celebre antes de terminar el año, como pide la oposición, ya
que si se celebra después del próximo 10 de enero y Maduro lo pierde, la
Presidencia pasaría a manos del vicepresidente y no se podrá elegir a un nuevo
jefe de Estado.
Para Almagro, el CNE “cambió arbitrariamente y con
manifiesta intencionalidad las reglas del juego” al determinar que la recogida
del 20 % de las firmas necesarias para convocar el referendo se realice por estados,
en lugar de a nivel nacional.
“Los organismos electorales no existen para desvirtuar
la democracia y actuar al servicio del Gobierno de turno, es su naturaleza y su
obligación la de cumplir como vehículos de afianzamiento de la voluntad de la
gente”, señaló.
En este sentido, recordó que para el revocatorio de
2004 contra el entonces presidente Hugo Chávez, bajo la misma ley, la
recolección del 20 % de las firmas se hizo a nivel nacional, lo que, a su
juicio, “tiene pleno sentido, dado que el cargo en cuestión es el de presidente
de la República, un cargo nacional”.
“La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, y las rectoras
Sandra Oblitas, Socorro Elizabeth Hernández y Tania D’Amelio dan muestra de una
elevada impericia técnica impropia de la responsabilidad que deben cumplir. Su
papel es el de asegurar que el 100 % del padrón electoral venezolano esté en
condiciones de firmar, si así lo desea, no el de certificar la erradicación de
los derechos de las personas”, consideró Almagro.
“Se requiere imperiosamente -prosiguió- asegurar el
número de máquinas necesario en la totalidad de los distritos para atender a
los más de 19 millones de electores venezolanos y realizar una distribución
distrital adecuada y justa que no favorezca descaradamente la posición del Gobierno”.
“Esta decisión es anticonstitucional, viola el
espíritu mismo del revocatorio y pretende llevarse por delante el último atisbo
de esperanza democrática en Venezuela”, agregó.
Almagro insistió además en que tiene que haber
observación internacional en el proceso del revocatorio “para evitar ulteriores
violaciones a ese derecho”, aunque Venezuela ya rechazó su oferta de que la OEA
se encargue de esa observación.


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