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En
varias ocasiones, el presidente Medina ha dicho que solo
por
concepto de subsidio el Gobierno ha tenido que desembolsar,
en
los últimos 10 años, más de US$9,000 millones al sector eléctrico.
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Santo
Domingo.- Tres
empresas internacionales del sector eléctrico, con sede
matriz en Estados Unidos, Europa y Asia, están muy interesadas en
adquirir acciones en la planta generadora de energía Punta Catalina, que
construye el gobierno en la comunidad quedel mismo nombre, en la
provincia Peravia, para cubrir parte del déficits energético existente en el
país.
De manera separada, inversionistas de estas empresas
ya se han acercado al gobierno para manifestarle su interés de formar parte del
proyecto, en el que también empresas locales están interesadas en
adquirir acciones, según informó a Listín Diario una fuente de entero
crédito.
“Tenemos ya unas tres empresas internacionales que se
han acercado, pero todo se hará de manera transparente, de forma tal
que nadie pueda hacer ningún tipo de cuestionamiento”, precisó la fuente,
al referirse a la puesta en venta de acciones en Punta Catalina por parte del
gobierno.
El proyecto Punta Catalina consiste en la construcción
de una Central Termoeléctrica con una capacidad de 720 Mw, integrada por
2 unidades de 360 MW, cada una, para la generación de energía a partir de
la quema limpia de carbón mineral pulverizado.
Contará con la instalación de una terminal de
recepción de carbón para barcos auto-desgargantes, con una capacidad máxima de
80.000 toneladas, así como todas las instalaciones de apoyo, como patio y
correas transportadoras cubiertos para el almacenaje y transporte del carbón;
sistemas de descarga, de refrigeración y de tratamiento de agua y una sub
estación eléctrica.
Al introducir el
proyecto de Presupuesto al Congreso Nacional, el gobierno está
proponiendo en venta las acciones que tiene en la planta generadora de energía
en Punta Catalina, por mil millones de dólares, para fortalecer el
presupuesto general del Estado correspondiente al año 2017.
Así está consignado en la carta de motivación que
envió el presidente Danilo Medina al presidente del Senado, Reinaldo Pared
Pérez, acompañando el Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado.
El mandatario alegó que el financiamiento requerido
para sustentar el nivel de gasto contemplado para el 2017 se proyecta en
171,886.0 millones de pesos, menor que en 3,130 millones al monto del
presupuesto de 2016.
Para la venta de las acciones, el gobierno se propone
llevar a cabo una licitación “con todas la de la Ley” y la transparencia
posible en la que participarán los inversionistas nacionales y
extranjeros.
Según las explicaciones ofrecidas, los
interesados internacionales se han acercado al gobierno para
conocer e investigar sobre la forma en que será llevado a cabo el proceso.
“Esas empresas ya se han acercado y están muy
interesadas; han insistido en cuál será el proceso a utilizar. El gobierno hará
la licitación; en su momento se hará el anuncio y cuando se haga será con toda
la transparencia posible. Las empresas son americanas, europeas y asiáticas”,
sostuvo la fuente.
Por el momento, esta rehusó dar a conocer los nombres
de las empresas, pero dijo que son de gran credibilidad y poder económico
en el ámbito internacional.
La decisión del Presidente.- En principio, cuando el
presidente Danilo Medina inició el proyecto de las plantas a Carbón,
algunos sectores empresariales se oponían a que el gobierno entrara en el
negocio energético.
En una ocasión, el propio jefe de Estado denunció que
los generadores estaban entorpeciendo la solución al problema energético
nacional.
Posteriormente, Medina, al participar como
orador en la Cámara Americana de Comercio, lanzó un ramo de olivo al
sector empresarial al proponerle participar en la generación eléctrica de
las plantas a carbón de Punta Catalina.
En esa misma alocución el jefe de Estado
explicó que el motivo del Gobierno de impulsar la generación eléctrica a
partir de las plantas a carbón, no era que el Estado opere como
empresario en la generación de electricidad, sino que no podía permanecer de
brazos cruzados ante el alto costo de generación.
“Quiero aprovechar la oportunidad que se me ofrece hoy
en este escenario para anunciar al país que el Gobierno dominicano desea contar
con la participación privada, nacional y extranjera en la empresa. de
generación de Punta Catalina”, dijo en esa ocasión a los empresarios.
Ya para esa fecha el presidente Medina
manifestó el interés de inversionistas extranjeros en asociarse con
el Estado.
Antecedentes.- La Central Termoeléctrica Punta Catalina se construye
en la comunidad de igual nombre, en Baní, desde finales de 2013. Está compuesta
por dos unidades de última generación de 360 megavatios (mgw) cada una, que
aportarán al Sistema Eléctrico Interconectado (Seni) 720 megavatios.
Garantizará el suministro de energía eléctrica por más de 25 años.
Está diseñada tomando en consideración la importancia,
tanto de la eficiencia de esta, como de cumplir con los más altos estándares
internacionales exigidos por instituciones financieras como el World Bank, IFC
etc., en materia ambiental, a fin de asegurar la protección y
preservación tanto de la salud, como de los ecosistemas existentes,
garantizando la correcta gestión y desempeño ambiental.
El subsidio eléctrico y los contratos.- En ocasiones, el presidente Medina
ha manifestado que solo por concepto de subsidio, en los últimos 10 años el
Gobierno ha tenido que desembolsar más de US$9,000 millones al sector
eléctrico.
“O sea, estamos hablando de que todos los años ha
habido que entregar US$1,000 millones como subsidio a ese sector”.
A esta situación se agrega, la forma en que fueron
hechos los contratos sobre compra y venta de energía, a través del Acuerdo de
Madrid, en los que el Estado quedó amarrado por muchos años, por las fallas que
cometieron quienes hicieron las negociaciones.
Al respecto, el vice presidente de la Corporación
Eléctrica de Empresas Estatales (CDEEE), Rubén Bichara, ha explicado que esa
entidad concentra sus esfuerzos de mejora energética .
Se recuerda que Bichara dijo en una ocasión que “ a
diferencia del Acuerdo del Madrid, no se incluirían cláusulas como la
indexación de los precios de los combustibles destinados para la generación de
energía, en las licitaciones de largo plazo, donde la industria eléctrica tenía
la facultad de subir sus tarifas en caso de que los carburantes experimentaran
alzas, mientras que no tenían la obligación de reducir su precio por
kilovatio/hora en los casos en los que los derivados del petróleo bajaban de
precio.



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