Washington.- Este domingo se dieron a conocer nuevos elementos y diversas indagatorias realizadas por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, grupo que hace varios años escudriña archivos y hace interesantes revelaciones. Esta vez, vuelven a citar al presidente Luis Abinader en nuevas situaciones.
El presidente Luis
Abinader, de República
Dominicana; Sebastián Piñera, de Chile y Guillermo Lasso, de Ecuador, son los
tres mandatarios de América Latina que aparecen en los “Pandora Papers”, la
mayor colaboración periodística en la historia, que examinó 11.9 millones de
documentos filtrados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación,
provenientes de 14 firmas proveedoras de servicios offshore instaladas en varios
países.
Los documentos filtrados y analizados por
600 periodistas de 150 medios, incluyendo El Informe con Alicia
Ortega del Grupo SIN, de República Dominicana, muestran que Luis Abinader está vinculado a
dos sociedades de Panamá: Littlecot, Inc, que posee junto con su hermana y su
hermano, y Padreso, S.A., de la que los tres hermanos son accionistas.
Ambas compañías fueron creadas antes de
que Luis Abinader se convirtiera en presidente de la República Dominicana. Littlecot fue creada en 2011 y Padreso en
2014.
Los documentos muestran que fueron
incorporadas como tenedoras de activos en República Dominicana, pero no
incluyen detalles sobre dichos activos.
El primer mandatario dominicano dijo a
ICIJ que Littlecot, Inc, controla una propiedad familiar en la zona de La
Romana, mientras que Padreso S.A. tiene acciones en otras seis empresas que
poseen propiedades y terrenos, mayormente de la Universidad O&M, centro académico
de su familia.
Otros
documentos.- Documentos
adicionales indican que, en un principio, ambas compañías contaban con acciones
al portador, en las que no aparece el nombre del dueño real.
En el año 2015, una ley entró en vigor en
Panamá y obligó a las compañías a revelar los nombres de los dueños de estas
acciones. En 2018, un abogado que representaba a los Abinader entregó un
documento a Overseas Management Corp, un proveedor de servicios offshore, en el
que dio a conocer los nombres de los hermanos como accionistas de las
compañías, en lugar de “al portador”.
Sobre las acciones al portador, el
mandatario dominicano respondió por escrito que “Estas compañías fueron
creadas por consultores que contratamos para comprar las compañías en estas
jurisdicciones. Para facilitar transacciones comerciales con los clientes y
reducir las trabas administrativas de las empresas durante la incorporación,
algunos abogados tienden a utilizar acciones al portador. Una vez que
cualquiera de las compañías se asigna a un cliente particular, las acciones al
portador se convierten en acciones ordinarias, y se incluyen en la estructura
familiar de manera expedita”.
Respecto a la razón por la cual tiene
entidades offshore, el presidente Luis Abinader dijo: “Hasta finales de 2008,
el sistema legal de República Dominicana no tenía una ley corporativa eficiente
y actualizada. Usar compañías dominicanas para comprar bienes o intercambiar
bienes en el extranjero solía ser un reto (y todavía lo es) debido a la falta
de reconocimiento que estas compañías tienen en jurisdicciones extranjeras. Por
otra parte, nuestro sistema legal permitía a las entidades extranjeras realizar
operaciones y comprar bienes en el país”.
“Para organizar la estructura más
eficiente para nuestra familia, creamos una serie de compañías en varias jurisdicciones:
entidades locales para controlar bienes en República Dominicana y realizar
operaciones en el país, y compañías holding en jurisdicciones extranjeras para
los activos y operaciones que podían involucrar a más de una jurisdicción, y
con ello facilitar la apertura de cuentas, transferencias de acciones,
reconocimiento universal de estas entidades, así como para tener un sistema de
gobernanza corporativo fuerte, entre otros beneficios”, agregó el presidente
dominicano.
Ya
Abinader había aclarado.- Tanto Littlecot Inc, como Padreso, S.A., junto a
otras siete offshore, forman parte de un Fideicomiso Revocable, donde el presidente
Luis Abinader, no tiene ninguna participación en la administración del mismo,
según sus abogados. La información fue entregada a la Cámara de Cuentas, a su
llegada a Palacio.
Presidente
Sebastián Piñera.-
En el caso del mandatario chileno, en cuya trayectoria empresarial se combinan
desde aerolíneas a negocios bancarios e inmobiliarios, la investigación llevada
a cabo por los medios chilenos CIPER y LaBot destapa
entre sus operaciones offshore un movimiento especialmente
controvertido: la compraventa en las Islas Vírgenes Británicas de Minera
Dominga junto al empresario Carlos Alberto Délano, uno de sus amigos de la
infancia.
En diciembre de 2010, cuando Piñera
llevaba nueve meses en el Palacio de La Moneda, la familia presidencial vendió
el negocio a Délano con un acta firmada en Chile por 14 millones de dólares y
otra en las Islas Vírgenes por 138 millones de dólares. El monto debía
satisfacerse en tres cuotas, con una salvedad: el último pago dependía de que
no se estableciera un área de protección ambiental sobre la zona de operaciones
de la minera, como reclamaban grupos ambientalistas.
La decisión de la viabilidad de Minera
Dominga quedó en manos del Gobierno de Piñera, que no promovió la protección
ambiental con lo que la tercera cuota, finalmente, se pagó. Pese a estas
sombras, el gerente de las empresas de la familia Piñera aseguró, al ser
preguntado, que el presidente no maneja sus negocios desde hace 12 años, que no
fue informado sobre el proceso de venta de Dominga y que la investigación
judicial sobre la operación acabó en sobreseimiento.
Guillermo
Lasso.-
El tercer jefe de Estado en activo que figura en los documentos obtenidos por
el ICIJ es Guillermo Lasso, un ex banquero
conservador y millonario que en abril pasado logró la presidencia ecuatoriana.
El mandatario ecuatoriano, según los
documentos y la investigación de El Universo, llegó a operar
con 14 sociedades offshore (la mayoría en Panamá) y las fue
cerrando solo después de que el correísmo impulsara una ley que prohibía a los
candidatos ser beneficiarios de empresas ubicadas en paraísos fiscales.
En su defensa, el presidente ecuatoriano
alega que abrió estas compañías opacas porque la legislación nacional impide a
los banqueros invertir en su país. También sostiene que 10 de estas sociedades
están ya inactivas; y sobre las otras cuatro niega cualquier relación o
beneficio.
Lasso era cliente de Trident Trust, uno de
los mayores proveedores de entidades offshore del planeta. Esta
compañía suiza es conocida por su discreción en este tipo de soluciones y
aparece una y otra vez en las operaciones que destapa a filtración, al igual
que el bufete Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal), que cuenta con una
infinidad de clientes en América Latina.
Alcogal creó la mayoría de las 78 compañías que usaron los venezolanos acusados de ocultar en cuentas de Andorra 2.000 millones de dólares procedentes de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Entre los beneficiarios de este entramado, de acuerdo a la investigación de Armando.info, está una parte importante de la jerarquía chavista.

Papeles
de Pandora en Brasil y otros países.- En Brasil, los Papeles de Pandora apuntan
a los dos hombres más poderosos del mundo económico: el ministro del ramo,
Paulo Guedes, y el presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto. Ninguno
de los dos dio a conocer a la opinión pública sus operaciones offshore antes
de asumir unos cargos en los que han tenido que tomar decisiones sobre este
tipo de inversiones.
Este posible conflicto afecta
especialmente al ministro de Economía, quien ha llevado adelante una reforma
fiscal que ha reducido la presión sobre el dinero de particulares en paraísos
fiscales.
Guedes, de 72 años, figura como accionista
de la empresa Dreadnoughts International Group, registrada en las Islas
Vírgenes Británicas. Se trata de una sociedad de las que en el argot financiero
se denomina shelf company: firmas que se abren en paraísos
fiscales pero que pueden permanecer sin actividad durante años, a la espera de
que alguien les dé un destino. Los documentos muestran que el ministro, gurú
económico del presidente Jair Bolsonaro y una de las personalidades más
polémicas del gigante sudamericano por sus conexiones con la élite financiera,
tenía en 2014 al menos ocho millones de dólares invertidos en la compañía,
registrada a su nombre, al de su esposa, María Cristina Bolívar Drumond Guedes,
y al de su hija, Paula Drumond Guedes.
El Ministerio de Economía, como respuesta
a la investigación, envió un comunicado a la revista Piauí en el que señala que
estas actividades “fueron debidamente declaradas a la agencia tributaria y a
los demás organismos competentes, lo que incluye su participación en la empresa
Dreadnoughts International Group”. “Su actuación siempre respetó la legislación
aplicable y se guió por la ética y la responsabilidad”, indica la nota.
El presidente del Banco Central, Campos Neto, era propietario
de dos empresas, Cor Assets y ROCN Limited, ambas registradas en Panamá en
sociedad con su esposa, la abogada Adriana Buccolo de Oliveira Campos.
El objetivo declarado de las compañías era
invertir en los activos financieros del Santander Private Bank, del que Campos
Neto fue miembro del consejo ejecutivo. Al igual que Guedes, el presidente del
Banco Central afirma que declaró todo su dinero en el exterior a la Comisión de
Ética de la Presidencia de la República, así como a la agencia tributaria
brasileña y al propio Banco Central.
También insiste en que ha construido su
“patrimonio con los ingresos obtenidos a lo largo de 22 años de trabajo en el
mercado financiero”.
Colombia es otro de los países donde se
advierte un empleo intensivo de la opacidad financiera en las altas esferas
políticas. Entre las personalidades que figuran en la filtración destacan dos
ex presidentes: el liberal César Gaviria Trujillo (con mandato de 1990 a 1994)
y el conservador Andrés Pastrana Arango (1998-2002).
Ambos, que mantienen una notable
influencia política, tocaron a las puertas de estos servicios cuando ya habían
dejado el poder. Gaviria constituyó en 2010 con uno de sus hermanos y otros
socios una sociedad en Panamá con la que pasó a controlar una firma colombiana
relacionada con el sector de los hidrocarburos. Como constata la investigación
de Connectas y El Espectador, Gaviria forma
parte de la sociedad panameña MC2 desde 2012 junto a su hermano Luis Fernando,
quien constituyó la matriz colombiana en 2006.
La empresa ha realizado operaciones en el
campo de la comercialización, transporte, compresión y almacenamiento de gas
natural. El ex presidente no respondió a las preguntas del ICIJ, y su hermano,
al ser interrogado sobre si estas actividades habían sido declaradas a las
autoridades colombianas, señaló: “La información financiera y tributaria está
amparada por la reserva documental”.
En el caso del ex presidente Pastrana, la
investigación muestra cómo el político conservador estuvo vinculado, al menos
desde 2016, a una sociedad offshore en Panamá con la que administró parte de su
patrimonio familiar. En su defensa, el ex mandatario asegura que declaró esta
actividad y que el objetivo de los movimientos era “invertir en el extranjero y
convertir pesos en dólares para internacionalizar un patrimonio”.
En Argentina los documentos sacan a la luz
los nombres de Jaime Durán Barba, consultor político que catapultó a la
presidencia a Mauricio Macri en 2015; y Zulema Menem, hija del expresidente
Carlos Menem (1989-1999). Por el lado del kirchnerismo, los papeles implican en
manejos offshore a Daniel Muñoz (ya fallecido), ex secretario del ex presidente
Néstor Kirchner, y algunas figuras claves en la causa abierta por la recepción
de supuestas comisiones ilegales pagadas por contratistas de obra pública a los
gobiernos peronistas.
Mucho más abultado es el resultado de la
investigación en México, donde los documentos señalan a más de 3.000 personas.
Entre ellas, sobresalen tres de los empresarios más ricos del país: el magnate
minero Germán Larrea, la heredera del grupo cervecero Modelo, María Asunción
Aramburuzabala, y Olegario Vázquez Aldir, cuyo grupo controla hospitales
privados, cadenas de hoteles, aseguradoras y medios de comunicación. Sus
fortunas juntas suman más de 30.000 millones de dólares.
Aunque el destino que dieron al dinero fue
diferente, coincidieron en usar paraísos fiscales para crear firmas
instrumentales con las que operar internacionalmente. Larrea llegó a abrir
entre 2013 y 2016 nueve sociedades en las Islas Vírgenes Británicas con las que
controlaba, sin dejar apenas rastro, la adquisición de bienes inmobiliarios de
lujo en Estados Unidos.
Aramburuzabala compró propiedades
millonarias en Utah y Nueva York así como dos aviones privados. Y Vázquez Aldir
y su entorno, a través de ocho sociedades opacas, se hicieron con yates, un
avión y al menos dos mansiones. Ni Larrea ni Aramburuzabala han respondido a
las peticiones de aclaración de consorcio de periodistas. Vázquez, a través de
su abogado, sostiene que cumple con todas las obligaciones fiscales y legales
tanto en México como en el extranjero.
Pero no solo fueron los multimillonarios
quienes incurrieron en estas prácticas (legales siempre que no se oculten al
fisco). Los Papeles de Pandora muestran como alrededor de determinados centros
de poder mexicanos proliferaron personajes que utilizaron intensamente los
servicios financieros offshore.
Así ocurrió en los círculos próximos al ex
presidente Enrique Peña Nieto (PRI, 2012-2018) y también en grandes proveedores
de la petrolera pública mexicana Pemex, un gigante que actualmente arrastra una
deuda de casi 114.000 millones de dólares.
Un personaje político que emerge con
fuerza en México es Julio Scherer Ibarra, quien hasta hace un mes era consejero
jurídico del presidente Andrés Manuel López Obrador. En 2017 figuraba como
único propietario de una firma radicada en las Islas Vírgenes Británicas con
activos valorados en dos millones de dólares procedentes de su trabajo como
abogado privado.
La compañía era propietaria de una empresa
en Estados Unidos poseedora de un lujoso departamento en una exclusiva zona de
Miami. La entidad en las Islas Vírgenes quedó inactiva en 2018, el año que
Scherer pasó a formar parte del Gobierno mexicano, pero la sociedad en Estados
Unidos sigue siendo la propietaria del piso de Miami. Preguntado por estos
movimientos, el ex consejero presidencial se ha limitado a señalar que en las
fechas en que realizó las inversiones no era funcionario público sino un
profesional independiente.
Fuentes: Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, periódico Washington Post y periódico El Mundo de España.


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