En foto de archivo, Carlos
Fernández Valerio, coronel de la Policía Nacional y exjefe del Dican, quien fue
condenado a 20 años de prisión.
Santo Domingo.- El secuestro de un agente de la Policía Nacional vinculado a un tumbe de drogas perpetrado por miembros de esa institución en la provincia de Barahona tiene las mismas características del denominado caso Dirección Central Antinarcóticos (Dican).
La
maniobra, que no es nueva y se conservan de ella varios registros (al menos los
que han llegado a saberse por errores de los involucrados), consiste en
sustraerles el producto ilegal a sus traficantes, no reportarlo por las vías
correspondientes y posteriormente comercializarlo.
Se
recuerda que el 27 de septiembre del año 2014 un grupo de agentes de la
Dirección Central de Narcóticos, los cuales recibieron colaboración de dos
miembros del Ministerio Público, realizaron un allanamiento en el residencial
Michel del ensanche Isabelita II en el que fueron decomisados, según el
expediente acusatorio, 950 kilogramos de cocaína.
En
relación con la cantidad inicialmente se manejó la versión de que habían sido
1,200 kilogramos la cocaína decomisada.
Los implicados.- En el caso
estuvo involucrado el mismo director general del Dican en ese entonces, además
del coronel Carlos Fernández Valerio, el mayor Luciano Gómez Cabrera, el jefe
de operaciones de la entidad, Féliz Humberto Paulino López, el primer teniente
Bárbaro Torres Beltrán y el sargento Pedro José Almánzar González.
También
accionaron los fiscales Máximo Antonio Díaz Ogando y Ramón Augusto Veras Castro
junto al cabo Agapito Muñoz Evangelista.
Las
posiciones y rangos de los antes mencionados eran las que ostentaban al momento
de cometer el hecho por el cual fueron condenados en 2016 a 20 años (Fernández
Valerio, Gómez Cabrera, Díaz Ogando), 15 años (Almánzar González) y diez años
de prisión al resto de los citados.
A los seis acusados del grupo les fueron ratificadas sus condenas en el 2018.
Otros casos.- Si bien este es uno de los más notorios casos de
corrupción policial, no es el único vinculado a la ya desaparecida (por
disposición presidencial) Drección Central de Antinarcóticos (Dican), creada
por el Consejo Superior de la Policía Nacional en el año 2008 y a otros
Departamentos de la Policía Nacional que tuvieron la responsabilidad de lidiar
con el tráfico de drogas previo y posteriormente a la creación por ley de la
Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Cítese
por ejemplo, lo ocurrido en 2010, cuando dos de los jefes provinciales de la
Dican (Coronel Franklin Peralta, en Santiago, y el mayor Miguel Rodríguez, en
San Francisco de Macorís) fueron sorprendidos en hechos separados en
transacciones de drogas junto a otras personas.
Imagínese
usted a un capitán y encargado del departamento de Dajabón apresado con 24
libras de marihuana (ocurrió en 2014, el detenido fue Gilberto Abreu Guzmán).
Caso Barahona, lo más reciente.-
En el caso reciente, la Policía ha evitado dar mayores detalles de lo ocurrido
en Barahona, detonado a raíz del secuestro del alistado Esteban Armando Féliz
Batista tras supuestamente este haber demandado la parte de dinero que le
correspondía.
Féliz
Batista permaneció varias horas en manos de sus captores, quienes pedían un
rescate de cinco millones de pesos. Sin embargo, su arma de reglamento no fue
sustraída, ni tampoco la motocicleta en la que se desplazaba al momento del
rapto.
El
incidente del supuesto tumbe de drogas ocurrió hace alrededor de tres meses
cuando varios de los agentes involucrados, adscritos a la Dirección Regional
Sur de la Policía, no reportaron el hallazgo de un alijo de droga en el
interior de un vehículo durante una requisa en la citada provincia, dejando
escapar a sus ocupantes.
Batista ha sido suspendido y puesto bajo investigación, al igual que otros 11
agentes, según informó la Policía Nacional.
Operaciones
Acción.- En enero de 2015 el
Ministerio Público allanó un inmueble de Carlos Fernández Valerio.
Imputación.- Los condenados fueron acusados de robar 1.2 toneladas de
cocaína.
Participantes.- Se denunció que al menos 21 funcionarios corruptos
robaban cargamentos de drogas.
Transformación de una institución cuestionada. Los cambios.-
El presidente Luis Abinader ha puesto en marcha una reforma policial con la
cual espera adecentar la vida de los agentes, mejorar la relación de la
institución de seguridad con el ciudadano y erradicar la corrupción de sus filas.
Los
recientes movimientos en la institución del orden como la designación del mayor
general Eduardo Alberto Then, no han impedido que sigan produciéndose casos
como estos.
Then
ha advertido que no permitirá “equipos de terror” ni la corrupción dentro de
esa institución, mientras se impulsa la reforma interna.
Fuente: Periódico El Día.

0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji