Caen los favoritos y el béisbol mexicano se adueña del Clásico Caribeño en Zapopan, México. Los Tomateros de Culiacán, algunos de cuyos jugadores se observan celerando, vencieron dos veces a los Leones del Escogido, de República Dominicana.
Por Vianelo Perdomo
Redacción de Deportes.- La Serie del Caribe 2026 entró este viernes 6 de febrero de 2026 en territorio inesperado y, al mismo tiempo, histórico. Concluidos los partidos del Todos contra Todos y disputadas las dos semifinales, el guion previsto saltó por los aires: Puerto Rico y República Dominicana, señalados desde el primer lanzamiento como los grandes favoritos al título, quedaron eliminados, abriendo paso a una final 100 % mexicana, un desenlace que sacude el tradicional mapa de poder del béisbol caribeño.
Los equipos que participaron e la Serie del Caribe 2026 fueron los Federales de Chiriquí, de Panamá; los Cangrejeros de Santurce, de Puerto Rico; y los Leones del Escogido, de República Dominicana, además de los Charros de Jalisco y los Tomateros de Culiacán, ambos de México y quienes definirán al campeón del clásico caribeño este sábado 7 de febrero de 2026.
El torneo, celebrado en suelo mexicano y con estadios repletos desde la jornada inaugural, fue ganando dramatismo conforme avanzaban los días. El Todos contra Todos dejó claro que no había espacio para la especulación: errores mínimos se pagaron caros y la consistencia fue más valiosa que los nombres. México, jugando con el empuje de su público y una ejecución sólida en todas las facetas, logró colocar a sus dos representantes en las semifinales, mientras los gigantes caribeños avanzaban con más dudas que certezas.
Las semifinales marcaron el punto de quiebre del campeonato. Primero cayó Puerto Rico, sorprendido por un béisbol agresivo y oportuno que neutralizó su ofensiva y expuso grietas en su relevo. Luego fue el turno de República Dominicana, cuya eliminación estremeció a la afición regional: la potencia histórica del Escogido fue contenida por un pitcheo disciplinado y una defensa sin fisuras. En cuestión de horas, los dos colosos estaban fuera y la Serie del Caribe entraba en una dimensión distinta.
Este sábado 7 de febrero de 2026, el Estadio Panamericano será escenario de una final cargada de simbolismo: dos equipos mexicanos disputándose la corona caribeña, con el país anfitrión garantizando el campeonato antes del primer lanzamiento. Más allá del trofeo, el duelo representa la confirmación del crecimiento sostenido de la Liga Mexicana del Pacífico y su capacidad para competir —y vencer— a las potencias tradicionales del área.
La final no solo decidirá al campeón de 2026; también quedará marcada como un punto de inflexión. México no ganó por decreto ni por localía: ganó en el terreno, eliminando a los favoritos y apropiándose del protagonismo en el escenario más exigente del béisbol invernal.
Un hecho poco común en la historia caribeña
Las finales entre dos equipos del mismo país han sido excepcionales en la historia de la Serie del Caribe. A lo largo de más de seis décadas de competencia, este tipo de desenlace ha ocurrido en contadas ocasiones, casi siempre vinculadas a torneos celebrados en sedes con fuerte dominio local. México ya había protagonizado al menos una final doméstica en ediciones anteriores, pero el escenario de 2026 adquiere un peso especial por el contexto: eliminar en semifinales a Puerto Rico y República Dominicana, y asegurar el título antes del juego decisivo.
La Serie del Caribe 2026, pase lo que pase en la final, ya tiene su lugar reservado en la historia: México contra México, el Caribe mirando y el béisbol celebrando una de sus noches más inesperadas.
La Serie del
Caribe 2008 fue la edición 50 del clásico caribeño, realizándose en el estadio
Cibao de Santiago de los Caballeros, sacando por primera vez la sede en
República Dominicana del estadio Quisqueya y Santo Domingo. Los locales
perdieron la corona a manos de sus eternos rivales, los Tigres del Licey.
Águilas-Licey, episodio histórico del béisbol caribeño
Los Tigres del Licey y las Águilas Cibaeñas se enfrentaron en la final de la Serie del Caribe 2008, celebrada en la República Dominicana, cuya sede fue Estadio Cibao, en Santiago de los Caballeros.
¿En qué circunstancias ocurrió?
En esa edición se dio una situación excepcional, República Dominicana fue el país sede del torneo. Bajo el formato vigente entonces, el país anfitrión participó con dos equipos: Tigres del Licey, campeones del torneo invernal dominicano 2007-2008 y Águilas Cibaeñas, subcampeones.
Ambos conjuntos avanzaron a la final tras imponerse a los representantes de México, Puerto Rico y Venezuela, garantizando desde antes del último juego que el título quedaría en casa.
La final: un clásico elevado a nivel caribeño
Fecha: 7 de febrero de 2008. Resultado: Tigres del Licey 5-Águilas Cibaeñas 4. Entradas: 11 innings. Sede: Estadio Cibao, Santiago.
El partido fue dramático y de alta tensión. El Licey se coronó campeón con un hit decisivo de Erick Aybar, dejando en el terreno a las Águilas ante un estadio repleto, mayoritariamente cibaeño, en una escena tan épica como paradójica.
Importancia histórica
Fue la primera y única final 100 % dominicana en la historia de la Serie del Caribe. Esta final confirmó el dominio absoluto del béisbol dominicano en la región en ese momento, además de elevar la rivalidad Licey-Águilas a un plano internacional.
Hasta este sábado 7 de febrero de 2026, seguía siendo una de las finales más recordadas y emotivas del Clásico Caribeño. Toca esperar ahora que tal será la final de la Serie del Caribe 2026, México vs México.



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