Santo Domingo.- Un nuevo episodio de violencia sacude al Distrito Nacional: el Ministerio Público acusa a Rosi Alfredo Mota Almonte de la muerte de su hija de apenas un año, cuyo cuerpo fue hallado dentro de una mochila en una cañada del sector Los Girasoles el pasado 21 de abril.
Lo perturbador del caso es que, según las autoridades, el propio imputado alertó a los vecinos sobre la supuesta desaparición de la niña y participó en la búsqueda, mientras ya había ocultado el cadáver.
Las investigaciones señalan que la mañana del 21 de abril Mota Almonte habría asfixiado a la menor, introducido el cuerpo en un bulto y lanzado la mochila a una cañada cercana. Horas después, regresó a la comunidad fingiendo preocupación y movilizando a los residentes. El hallazgo del cadáver en el mismo lugar donde lo habría dejado reveló la macabra estrategia.
El imputado fue arrestado el 23 de abril. El Ministerio Público solicitó prisión preventiva y calificó el hecho como homicidio agravado, además de violación a la Ley 136-03 de protección de niños, niñas y adolescentes. Cámaras de vigilancia levantadas en el área podrían aportar pruebas adicionales.
Antecedentes similares en el país y el extranjero
Este patrón de victimarios que simulan búsquedas no es nuevo.
Emely Peguero (2017): La adolescente embarazada fue asesinada por su pareja, Marlon Martínez, condenado a 30 años. Su madre, Marlín Martínez, participó en el encubrimiento y en llamados públicos para que la joven “regresara a casa”, recibiendo dos años de prisión.
José Rafael Llenas Aybar (1996): El niño de 12 años fue asesinado de 34 puñaladas por su primo Mario Redondo Llenas, quien horas antes denunció la desaparición y se unió a la búsqueda. Redondo cumple una condena de 30 años que concluye en mayo de 2026.
Gabriel Cruz (España, 2018): El niño de 8 años fue asesinado por Ana Julia Quezada, pareja del padre. Durante días participó en la búsqueda y ofreció declaraciones públicas antes de ser detenida con el cuerpo en el maletero de su vehículo. Fue condenada a prisión permanente revisable.
Reflexión social
Estos casos revelan un patrón inquietante: victimarios que intentan desviar sospechas mediante la simulación de solidaridad. La repetición de este esquema en distintos contextos subraya la necesidad de fortalecer la investigación criminal y la conciencia social frente a la violencia intrafamiliar y los crímenes contra menores.


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