Informe internacional advierte que sin reformas simultáneas el país quedaría atrapado en el nivel medio
Santo Domingo.- La República Dominicana enfrenta un desafío crucial: transformar su actual dinamismo económico en prosperidad sostenida para toda la población. El Informe de Prosperidad IMD para América Latina y el Caribe, elaborado por el Centro de Competitividad Mundial (WCC), advierte que sin reformas económicas y sociales de manera simultánea, el país corre el riesgo de quedar atrapado en la llamada “trampa del nivel medio”.
Hallazgos principales del estudio
El informe evalúa 34 economías de la región en cuatro pilares: economía, gobernanza, capacidad gerencial y empoderamiento social.
La República Dominicana se ubica en el nivel B2 (categoría 4), con crecimiento real pero limitado por debilidades estructurales.
La baja densidad empresarial (1.5 nuevas empresas por cada 1,000 habitantes) y mercados financieros poco profundos son señales de fragilidad.
Reformas urgentes
El economista José Caballero, autor principal del estudio, señala que el país necesita avanzar en tres frentes de manera simultánea:
Profundizar los mercados financieros para dar acceso a financiamiento de largo plazo.
Facilitar la entrada y formalización de nuevas empresas, ampliando la base productiva.
Cerrar la brecha digital y la exclusión juvenil, condiciones esenciales para sostener el crecimiento.
Dimensión social y empresarial
La exclusión digital y laboral juvenil limita la productividad y la calidad del talento disponible.
Una estructura empresarial poco diversificada reduce la capacidad de innovar y competir en sectores de alto valor agregado.
El crecimiento económico, aunque real, no se traduce plenamente en movilidad social ni en mejoras visibles para la ciudadanía.
Retos de largo plazo
El informe identifica cuatro grandes desafíos:
Concentración productiva en sectores de bajo contenido tecnológico.
Acceso limitado al financiamiento por mercados de capital poco desarrollados.
Presión fiscal que restringe la inversión pública en infraestructura y educación.
Capital humano insuficiente, afectado por la exclusión juvenil y la brecha digital.
Conclusión
La República Dominicana se encuentra en un momento favorable, con crecimiento e inversión por encima de la media regional. Sin embargo, la advertencia es clara: sin reformas económicas y sociales simultáneas, el país corre el riesgo de estancarse en un nivel intermedio de prosperidad. La oportunidad de dar el salto cualitativo existe, pero requiere coherencia y acción en los tres frentes: económico, empresarial y social.


0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji