Santo Domingo, DN.– La madrugada del 4 de julio de 1982 quedó grabada para siempre en la memoria de los dominicanos. Aquel domingo, cuando el país se preparaba para culminar un proceso de transición democrática tras las elecciones de mayo, una noticia inesperada paralizó a la nación: el presidente Antonio Guzmán Fernández había fallecido tras dispararse en la sien con un revólver calibre .38 en el baño de su despacho del Palacio Nacional.
El impacto fue inmediato. La República Dominicana se encontraba a solo 43 días del traspaso de mando al presidente electo, Salvador Jorge Blanco, también dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien había ganado los comicios celebrados semanas antes.
Jacobo Majluta Azar, quien en su
condición de vicepresidente constitucional de la República, hubo de asumir la
Jefatura del Estado tras el inesperado suicidio de don Antonio Guzmán Fernández.
Con la muerte de Guzmán, el entonces vicepresidente Jacobo Majluta Azar asumió la Presidencia de la República para completar el período constitucional iniciado el 16 de agosto de 1978.
En foto del Archivo General de la
Nación, en el centro el presidente Salvador Jorge Banco.
Más de cuatro décadas después, las razones que llevaron al mandatario a tomar aquella decisión continúan siendo objeto de análisis, debates y diversas interpretaciones, sin que exista una explicación definitiva.
Entre las versiones que circularon en la época figuró la de un supuesto estado depresivo provocado por la decepción que le habrían causado colaboradores cercanos. También se difundieron señalamientos sobre presuntas amenazas de procesos judiciales por alegados actos de corrupción que involucrarían a personas de su entorno, una versión que nunca fue plenamente documentada.
En su obra Guzmán, su vida, gobierno y suicidio, el periodista e historiador José Báez Guerrero sostiene que el presidente actuó impulsado por "una patología endógena propia de su idiosincrasia", agravada por las fuertes presiones y por la percepción de que su gestión gubernamental había sido un fracaso.
Por su parte, el escritor José Rafael Lantigua ha planteado que el desenlace obedeció a múltiples factores y que no puede atribuirse exclusivamente a rumores sobre supuestos casos de corrupción ni a las alegadas amenazas que se le atribuían a Jorge Blanco.
José Francisco Peña GómezTensiones dentro del PRD
Durante su mandato, Antonio Guzmán también enfrentó importantes diferencias políticas con figuras influyentes de su propio partido, entre ellas Salvador Jorge Blanco y José Francisco Peña Gómez.
El periodista y comentarista Ubi Rivas recordó en una ocasión que, siendo Guzmán presidente de la República y Jorge Blanco presidente del Senado, este último obstaculizó la aprobación de financiamientos internacionales destinados a obras de infraestructura, una actuación que calificó de injustificada y perjudicial para la gestión gubernamental.
Un gobierno que fortaleció las libertades democráticas
Pese al dramático desenlace de su vida, Antonio Guzmán es recordado como uno de los mandatarios que impulsó la consolidación democrática tras los llamados Doce Años del presidente Joaquín Balaguer.
Entre sus decisiones más trascendentales figura la renovación de la cúpula militar que había permanecido durante el anterior régimen, así como la ampliación de las libertades públicas en una etapa marcada por la apertura política.
Durante su administración fueron legalizadas las actividades de los partidos de orientación marxista, se eliminó la prohibición de viajar a países del bloque socialista, se concedió amnistía a presos políticos y se facilitó el regreso de numerosos exiliados por motivos ideológicos.
En el ámbito económico y social, su gobierno dispuso el descongelamiento del salario mínimo, que permanecía fijado en 60 pesos desde hacía más de una década, y ejecutó la nacionalización de la mina de oro Rosario Dominicana, en Pueblo Viejo, Cotuí, considerada una de las decisiones económicas más relevantes de su gestión.
En foto del Archivo General de la
Nación, una escena del sepelio del presidente Antonio Guzmán. En primer plano,
su viuda, doña Renée Klang de Guzmán.
Antonio Guzmán Fernández nació el 12 de febrero de 1911 en La Vega. Empresario agrícola de reconocido prestigio, fue hijo de Jimena Fernández de Castro y Silvestre Guzmán Pérez.
En 1939 contrajo matrimonio con Renée Klang Avelino, de ascendencia francesa y brasileña, con quien procreó a Sonia e Iván. De una relación anterior nació su hija Lilian.
A 44 años de su muerte, Antonio Guzmán continúa siendo una figura imprescindible para comprender la evolución de la democracia dominicana. Su gobierno dejó importantes reformas institucionales y una mayor apertura política, mientras que su inesperado fallecimiento permanece como uno de los acontecimientos más conmovedores y enigmáticos de la historia contemporánea del país.






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