Washington, D.C.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, elevó este sábado el tono de las advertencias dirigidas al régimen iraní al asegurar que la República Islámica nunca había tenido que enfrentarse a un mandatario como el presidente Donald Trump, a quien definió como un líder dispuesto a actuar con firmeza frente a cualquier amenaza contra los intereses estadounidenses.
Las declaraciones de Rubio se producen en un escenario de creciente tensión en Oriente Medio, donde la administración estadounidense ha reiterado que responderá con contundencia a cualquier ataque atribuido a Irán o a grupos aliados en la región, mientras el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero continúa sin una salida diplomática clara.
Durante una entrevista concedida a la cadena Fox, el jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que el gobierno iraní se acostumbró durante años a incumplir compromisos internacionales sin enfrentar consecuencias significativas.
"No creo que el régimen iraní se haya enfrentado jamás a un presidente como Trump, alguien que realmente pasa a la acción. Se acostumbraron —no solo Estados Unidos, sino el resto del mundo— a que se salieran con la suya mintiendo, incumpliendo acuerdos y engañando a otros para firmar pactos", afirmó Rubio.
El funcionario insistió en que el problema no se limita al desarrollo de las capacidades militares de Irán, sino a la política exterior impulsada por su liderazgo.
Según explicó, el régimen debe modificar profundamente su comportamiento, independientemente de que se produzca o no un cambio de gobierno.
"El régimen tiene que cambiar. Puede que no haya un cambio de régimen, pero el régimen tiene que cambiar. Su visión no es solamente gobernar Irán, sino extender su influencia sobre toda la región y exportar su revolución. Eso debe terminar, y la única manera de conseguirlo es que el costo de esa estrategia sea demasiado elevado para ellos", expresó.
Rubio también destacó el acercamiento entre varios países árabes del Golfo en torno a una postura común frente a Teherán, señalando que esa convergencia representa un elemento de peso dentro del actual equilibrio geopolítico en Oriente Medio.
Ucrania sigue siendo prioridad diplomática
En la entrevista, el secretario de Estado abordó además la guerra entre Rusia y Ucrania, reconociendo que las conversaciones para alcanzar un acuerdo de paz atraviesan un momento de estancamiento.
No obstante, aseguró que Washington continuará impulsando iniciativas diplomáticas durante las próximas semanas con el propósito de acercar posiciones entre ambas partes.
Rubio admitió que tanto Moscú como Kiev mantienen "líneas rojas" difíciles de superar, aunque expresó su confianza en que Estados Unidos conserva un papel único para facilitar un eventual proceso de negociación.
A su juicio, el presidente Donald Trump es el único líder con la capacidad política necesaria para sentar nuevamente a rusos y ucranianos en una misma mesa de diálogo.
Llamado a evitar una confrontación con China
El jefe de la diplomacia estadounidense también se refirió a la relación entre Washington y Pekín, cuando resta aproximadamente un mes y medio para la prevista visita del presidente chino Xi Jinping a la capital estadounidense.
Rubio advirtió que un enfrentamiento entre las dos principales economías del mundo tendría consecuencias devastadoras.
"Cualquier conflicto, ya sea económico o militar —Dios no lo quiera—, sería catastrófico para ambos países y para el resto del mundo", afirmó.
Sin embargo, subrayó que Estados Unidos continuará defendiendo sus intereses estratégicos mientras procura mantener abiertas las vías de diálogo con China para evitar una escalada que afecte la estabilidad internacional.
Las declaraciones del secretario de Estado reflejan el endurecimiento del discurso de la administración estadounidense frente a sus principales rivales geopolíticos, en un contexto marcado por las tensiones en Oriente Medio, la prolongada guerra en Europa del Este y la competencia estratégica con China.


0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji