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| Vista parcial de la capital puertorriqueña |
SAN JUAN, PUERTO RICO. Una junta federal de control tomó las
riendas de las finanzas de Puerto Rico y varias agencias gubernamentales, a fin
de rescatar la economía de la isla de una profunda crisis.
La junta de siete miembros se reunió en Nueva York y
fue interrumpida brevemente por manifestantes que gritaban “¡Esto es
esclavitud!” y “¡Dejen de saquear a Puerto Rico!”.
La reunión fue transmitida en vivo por internet, dada
la promesa de que la junta operaría con transparencia total.
La junta ordenó que el gobernador Alejandro García
Padilla entregue un plan fiscal dentro de dos semanas y presente reportes
semanales y mensuales que detallen la manera como el gobierno se está ajustando
a su presupuesto.
También aprobó las instancias gubernamentales de Puerto
Rico que quedarían bajo su supervisión.
Entre estas figura el gobierno central de la isla, su
universidad pública más grande, sus compañías de servicios públicos, un banco
gubernamental de desarrollo que se está quedando sin recursos y un sistema de pensiones
públicas que tiene un déficit de más de 40.000 millones de dólares.
“Estamos trabajando lo más rápidamente posible”, dijo
José Carrión III, que fue elegido presidente de la junta, en declaraciones a
reporteros tras la reunión.
La junta fue aprobada en junio por el Congreso federal
y tiene la responsabilidad de reestructurar una porción de la deuda pública de
casi 70.000 millones de dólares.
Carrión es uno de cuatro republicanos en la junta,
además de otros tres demócratas. También en la junta está un representante del
gobernador puertorriqueño, aunque sin derecho a voto.
En un discurso televisado, García llamó a la junta a
dar prioridad al sistema de pensiones públicas. Pidió además que la junta
considere intervenir en un juicio en el que un juez federal decidirá en breve
si Puerto Rico tendrá que pagar sus deudas pese a que la ley estadounidense
firmada en junio protege a la isla de demandas hasta febrero de 2017.
“En este proceso, procuraremos que este organismo
entienda que para que la recuperación del país sea verdadera, se tienen que
atender los aspectos fiscales, pero salvaguardando los económicos”, dijo García.
Puerto Rico ha estado en recesión económica por 10
años debido principalmente a décadas de fuerte endeudamiento.
La isla ha entrado en impago de varios abonos
millonarios de su deuda y enfrenta demandas de acreedores que tratan de
recuperar parte de sus inversiones. Varias agencias del gobierno operan ahora
bajo un estado de emergencia que les permite retirar fondos solamente para
servicios públicos esenciales.
El economista puertorriqueño Gustavo Vélez dijo que la
junta muy probablemente solicitará pronto ayuda de los mercados de capitales
para generar ingresos.
“Si no, van a tener que tomar unas medidas de
austeridad bien fuertes. No hay manera de financiar el déficit...Posiblemente
ya no va a haber para la nómina ya mismo”, dijo.


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