
Por José Francisco Peña Guaba
Santo Domingo.- El fracaso del modelo capitalista y liberal quedó demostrado con la multicrisis que generó la Covid, en la que se desnudó a quién le servía el capital y precisamente no fue a la mayoría de los ciudadanos que viven en los países ricos, porque resultó paradójico que fue precisamente en las grandes economías donde más estragos causó el mortal virus, todo porqué estos Estados privatizaron todos los servicios estratégicos de dichas naciones, incluyendo el de la salud pública y la seguridad social, por lo que no tenían cómo dar respuestas para proteger sus nacionales.
Es ahí donde sobraba el dinero, la
tecnología y los recursos humanos para la investigación, es que hubo mayores
casos de afectados y mucho más muertes, está mega epidemia, que ha afectado al
día de hoy más de 634 millones de seres humanos y ha dejado mas 6,605, 000
fallecidos, esa es la prueba inequívoca de que el capitalismo salvaje entró en
crisis, porque el mismo demostró cómo sistema que no defiende los intereses de
las grandes mayorías de la población, sino a un puñado de ricos, detentadores
del gran capital.
Es ahí las razones del porqué de las
victorias progresistas y de izquierda en América Latina, es que con todas y sus
taras, el lado opuesto a los gobiernos de derecha o ultraconservadores está
ganando espacio de apoyo ciudadano, aunque diría que lo que se está generando
es una auténtica defensa natural de las clases, porque los desprovistos de
fortuna económica son la mayoría electoral, ya que pese a su inmenso poder la
influencia electoral de las oligarquías es muy limitada, y aunque invierten mucho
recursos económicos para revertir esa marcada tendencia progresista, no han
podido parar esa avalancha de respaldo ciudadano a quiénes el pueblo entiende
representa verdaderamente los intereses populares.
Las cátedras o enseñanzas del triunfo de
Lula da Silva en Brasil nos confirma que “en política los muertos resucitan”,
que quiénes se creen que éstos no podrán volver, vuelven; y que los pueblos
siempre hurgan en el pasado para atalayar su futuro, resumo en unos cuantos
puntos el porqué lo ocurrido en Brasil se repetirá en las elecciones del año
2024 aquí, y eso nos llevará al inevitable regreso al poder del tres veces
expresidente Leonel Fernández, veamos en qué basamos nuestras aseveraciones:
1. Los pueblos en medio de las crisis
rememoran en cuál etapa el pueblo estuvo mejor, cuándo existío mayor
estabilidad económica, más control de la inflación, mayor valor del sueldo
devengado y cuándo creció exponencialmente más la clase media, no existe dudas
que eso se logró en los gobiernos que encabezó Leonel;
2. Las acusaciones de corrupción, al igual
que a Lula, hechas contra Leonel Fernández no han sido todavía comprobadas,
nadie puede probar fortuna alguna a él o a sus familiares más cercanos, aunque
sí se podría decir que como en todos los gobiernos que hemos tenido hasta la
fecha, existieron funcionarios que se beneficiaron de manera personal, pero a
la persona del expresidente Fernández ningún expediente u operativo
anticorrupción se le ha comprobado que en términos particulares éste se haya
beneficiado del manejo de los fondos públicos, porque una cosa es que te
endilguen por razones político-electorales de corrupto, sobre todo los críticos
o francotiradores de oficio, y otra muy por el contrario es que lo prueben;
3. Todos los programas sociales que tiene hoy
el Estado son obras de los gobiernos de Leonel Fernández, la tarjeta de apoyo
económico a los vulnerables, el apoyo al incentivo escolar, el bono gas, bono
luz, las miles de becas estudiantiles locales y en el exterior, el mejoramiento
sustancial
del desayuno escolar, la ampliación a
nivel nacional de los comedores económicos, entre otros, fue una verdadera
revolución social que mejoró claramente los índices de reducción de la pobreza
en nuestro país;
4. Como nunca antes se sacaron a cientos
de miles de dominicanos de la pobreza a la clase media, por un mejoramiento
sustancial de los salarios públicos, por la política oficial de apoyo al
emprendurismo, por la reclasificación técnica y profesional logrados a través
de la creación de varios institutos técnicos o Community College de formación,
pero fundamentalmente el ITLA, que ha permitido garantizar empleos de calidad a
sus egresados, y ni hablar de los miles y miles de actuales profesionales
enviados a estudiar a las mejores universidades del mundo, mediante un masivo
apoyo económico a la educación superior que realizó la gestión de Leonel;
5. Al igual que Lula en Brasil, que supo
tejer una madeja de apoyos, con una clara mayoría de partidos y de grupos
sociales, pues aquí pasará lo mismo, porque nadie tiene más palabra, mayor
nivel de credibilidad y de garantía al cumplimiento de lo acordado que el
expresidente Fernández, a diferencia de los amigos Danilo y Luis Abinader;
Leonel apuesta a la clase política, sabe que el papel de los empresarios es
hacer negocios y desde el gobierno se les apoya en todo, pero no se les entrega
las principales posiciones del gobierno central, simple, porqué estos no están
formados para el servicio público, por lo cual no son buenos interlocutores del
gobierno con la población, ya que los verdaderos mediadores sociales son los
dirigentes de los partidos, porque son los que trabajan, reciben, escuchan y
ayudan a los ciudadanos;
6. Al igual que el líder del Partido de
los Trabajadores, de la gigante nación sudamericana, LEONEL al igual que Lula
posee sólidas relaciones internacionales que le garantizan un respaldo real a
su virtual triunfo, y una política de colaboración externa en varias áreas,
para relanzar a un nuevo gobierno, LEONEL Fernández es un auténtico
internacionalista, solo lo superan José Francisco Peña Gómez y Juan Bosch;
7. Confianza de los actores claves de esta
sociedad, representantes de los poderes fácticos (un amplio sector empresarial,
de las iglesias, de la comunicación, de algunos líderes de la sociedad civil,
de los militares, ¿y, por qué no decirlo?, del gobierno actual de los EUA, que
es encabezado por el Partido Demócrata, ya que nadie tiene aquí los vínculos
del expresidente Fernández con dicha organización política norteamericana;
8. Confianza de los sectores profesionales
y ligados al sector cultura de nuestra población, pero, sobre todo, la
esperanza que despierta en los sectores populares, ya que él que no encanta a
esos grandes grupos de ciudadanos, no tiene posibilidad real de ganar unas
elecciones y está más que claro, LEONEL recibirá un apoyo contundente de los
mismos;
9. Contra LEONEL en democracia se han
realizado todo tipo de vejaciones y planes para hundirlo, desde fuera y hasta
de dentro del propio partido en que militó desde su fundacion, el PLD, a este
se le compró la mayoría dirigencial en el 2016 y para que no fuera candidato
presidencial de los morados en el 2020, se le hizo un fraude colosal en las
primarias de dicho partido en el 2019, Leonel Fernández es un verdadero
resiliente, éste conoce como nadie la traición, porque la ha vivido en carne
propia;
10. Pero si hay un rasgo característico de
Lula da Silva es esa capacidad de convertir en aliados a sus anteriores
adversarios, no existe odio en él, ni ánimo de venganza, ese comportamiento ha
sido el del resiliente Leonel Fernández, todo el que lo conoce sabe que por más
molesto que esté por los daños infligidos, no es un hombre de ultimar planes o
urdimbres contra nadie en particular, es el pacificador por excelencia que el
país necesitará para el año 2024, por las fútiles, pero reales y serias
confrontaciones entre el PRM y el PLD que los convierten en reales enemigos,
con irreconciliables posiciones, ya que los peledés’ buscarán hacer ajustes de
cuentas por las acciones
judiciales contra exfuncionarios de la
últimas gestiones de los morados, solo él representaría el bálsamo de paz que
tanto necesita la nación, el regreso de Leonel volverá a poner al país nueva
vez en el vagón del progreso, cosa que ningún otro sector político lo puede garantizar,
LEONEL genera confianza por su consabido Don de gentes, por su altísima
formación académica y por su inigualable experiencia, cosa que se hará muy
necesario para dirigir el país en la era postcovid, donde todavía sufriremos
las secuelas de la pandemia y de lo que pudiera dejar como resultados la
cruenta guerra entre Rusia-Ucrania y Occidente.
Todos los gobiernos desde el 2019 han
perdido las elecciones en America Latina, casi todos también en el mundo, salvo
las particulares excepciones de Canadá, Hungría, Francia y Nicaragua.
Los pueblos están decididos a votar por
mejores opciones y hasta por nuevas si existiesen, pero casi imposible con las
que detentan actualmente el poder, los niveles de indignación ciudadana,
producto de la crisis internacional y de la que son de factura local, no
existen, pues razones ni argumentos valederos para que sea diferente aquí en
República Dominicana, la inflación y la pérdida total del valor del peso
dominicano tiene a los sectores populares, y a los de la casi desaparecida
clase media desesperados por un cambio de rumbo económico.
La creciente desafección política de un
modo u otro también beneficiará al principal contendor del gobierno, y por ende
esto se le sumará a la ola opositora que de se seguro se formará, y aunque el
presidente Luis Abinader goza de una buena imagen, la falta de resultados
tangibles de su gestión afectará el posicionamiento electoral del oficialismo,
simple, los latinoamericanos no reeligen crisis ni gobiernos con pobres
rendimientos, aquí no hay manera que no pase lo mismo que en el resto de
continente, el que piense lo contrario, no conoce las profundas
insatisfacciones de la ciudadanías de hoy.
Se pudiese pensar que bien podría ser el
PLD el que lograse beneficiarse de la gran ola opositora venidera, pero creo
casi imposible que en apenas 4 años, y en medio todavía de escandalosos
procesos judiciales pendientes, se pueda rehabilitar en tan corto tiempo los
morados, ya que está muy frescos en el imaginario popular los megafraudes de
corrupción de las últimas gestiones de gobiernos peledeístas.
La política es la única actividad donde no existen los muertos, esto se ve con mucha facilidad y en decenas de casos históricamente, la victoria de Lula así lo confirma, “Que en política los más denostados, los más humillados, los más perseguidos, los que hoy son apostrofado y cuyos adversarios se han convertido en verdaderos martillos, tendrán que ver cómo por el dictamen del destino se crean coyunturas, donde hasta por ley divina se establece, ¡qué los últimos serán los primeros!

El
autor, José Francisco Peña Guaba, es líder político, estratega y armador en
materia político-electoral. Presidente del Bloque Institucional Social
Demócrata (BIS), Secretario General y vocero del Foro Permanente de Partidos
Políticos (FOPPPREDOM). Desde muy joven, ha ocupado diversos cargos
administrativos y consulares. Es diputado ante el Parlamento Centroamericano (PARLACEN).

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