El antiguo cálculo arraigado en el sistema de creencias de los campos de República Dominicana consiste en la observación de los cambios atmosféricos de los primeros 12 y 24 días de enero para pronosticar el tiempo de cada uno de los meses del año. Conforme a esta superstición, las condiciones climáticas de este jueves, 11 de enero, presagian el comportamiento de las lluvias para el mes de noviembre de este año.
“La gente ha ido perdiendo esa tradición. A mis 89 años la recuerdo perfectamente de nuestros antepasados y mantengo eso”, expresa Toño David.
Cuenta que otra vieja forma utilizada para vaticinar la incidencia de las lluvias durante el año consiste en colocar en el techo de la casa 12 granos de sal organizados en fila la noche del 31 de diciembre, cada uno representa un mes.
Si presentaban mayor humedad, significaba que ese mes se caracterizaría por abundantes precipitaciones y si estaba seco augura sequía. Con el tiempo, los avances científicos y la incorporación de la tecnología en las predicciones meteorológicas fueron desplazando el supersticioso método, Sin embargo, para el ingeniero agrónomo José Bonifacio este sistema es de fiar.
“Aún muchos agrónomos nos regimos por este método. Cuando las cabañuelas nos indican los meses que no tendrán lluvias, durante ese tiempo no sembramos”, explica. No obstante, aclara que lo que se predice aquí en Santo Domingo, no es lo mismo que sucederá en las provincias del Cibao, sur o este.
Onamet; facultada para predicciones del tiempo.- Para la comunidad científica, este método no es confiable para determinar las condiciones del tiempo.
Así lo cree el meteorólogo Fermín Estévez. Sostiene que en la actualidad es fácil comparar el resultado de una observación con los datos arrojados por organismos dedicados al estudio y pronóstico de la meteorología.
“Eso está disponible, se puede verificar año tras año”, afirma.
Para esto fue creada la Onamet en el año 1954.
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