La “Dark Side” asfixia a los Patriots y guía a Sam Darnold hacia el primer título de su carrera en una noche histórica en Santa Clara, California.
Santa Clara, California.– La defensa volvió a demostrar que gana campeonatos. Con una actuación dominante de principio a fin, los Seattle Seahawks derrotaron 29-13 a los New England Patriots este domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium, para conquistar el segundo Super Bowl de la franquicia y coronar una temporada inolvidable en la NFL 2025-2026.
La feroz unidad defensiva dirigida por el entrenador Mike Macdonald —encabezada por Devon Witherspoon, Derick Hall, Byron Murphy, Julian Love y Uchenna Nwosu— neutralizó al mariscal novato Drake Maye, capturándolo en seis ocasiones y forzando errores decisivos que inclinaron definitivamente el partido a favor de Seattle.
El momento que selló el destino del encuentro llegó cuando Witherspoon impactó el brazo de Maye, provocando un pase flotado que fue interceptado por Nwosu, quien recorrió 45 yardas hasta la zona de anotación, desatando la euforia de los fanáticos de los Seahawks.
Darnold, de descartado a campeón
En ofensiva, Sam Darnold cumplió con inteligencia y temple. Aunque no estuvo particularmente preciso ante la sólida defensa de Nueva Inglaterra, protegió el balón y tomó buenas decisiones, completando 19 de 38 pases para 202 yardas y un touchdown. Con esta victoria, Darnold se convirtió en el primer mariscal de campo de la clase del draft de 2018 en ganar un Super Bowl, superando a figuras como Josh Allen, Baker Mayfield y Lamar Jackson.
Considerado durante años un fracaso y descartado por varias franquicias, Darnold silenció a sus críticos al liderar a Seattle a un récord de 17-3 y completar unos playoffs sin pérdidas de balón, luego de haber liderado la NFL con 20 balones entregados en la temporada regular.
Walker y Myers, claves en el marcador
Kenneth Walker III fue una pieza fundamental en el control del reloj y el ritmo del partido, al correr para 135 yardas. Por su parte, Jason Myers firmó una noche perfecta, convirtiendo sus cinco intentos de gol de campo, una marca récord en la historia del Super Bowl.
Derick Hall y Byron Murphy aportaron dos capturas cada uno, y una presión de Hall al final del tercer cuarto preparó un campo corto que Darnold aprovechó con un pase de anotación de 16 yardas a AJ Barner, ampliando la ventaja a 19-0.
Reacción tardía de Nueva Inglaterra
Los Patriots, que finalizaron la temporada con marca de 17-4, fueron obligados a despejar en sus primeras ocho series ofensivas, salvo una rodilla para cerrar la primera mitad. Abajo 19-0, Drake Maye logró finalmente mover la ofensiva, conectando con Mack Hollins para un touchdown de 35 yardas que redujo la diferencia a 19-7, aunque la reacción resultó insuficiente.
Una intercepción de Julian Love volvió a poner a Seattle en posición de anotar, y otro gol de campo dejó el marcador 22-7, apagando cualquier esperanza de una remontada al estilo de la histórica hazaña lograda por Tom Brady y los Patriots en el Super Bowl LI.
Un campeonato con sello defensivo
Con esta victoria, los Seahawks reafirman su identidad histórica: una defensa implacable, oportunista y dominante, capaz de marcar épocas. En Santa Clara, la “Dark Side” volvió a brillar y escribió un nuevo capítulo dorado en la historia de Seattle.


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