La salida de Antonio Taveras Guzmán del PRM abre un nuevo capítulo político en República Dominicana. El senador por la provincia Santo Domingo rompe con el oficialismo y apuesta a construir un liderazgo propio en medio del desgaste de los partidos tradicionales. En la foto, el senador Antonio Taveras Guzmán expone durante la sesión del Senado de la República el miércoles 27 de mayo de 2026 cuando anunció su desvinculación del Bloque de senadores del PRM y aliados.
Por Vianelo Pedomo
Santo Domingo, DN.- La renuncia del senador por la provincia Santo Domingo, Antonio Taveras Guzmán, al bloque se senadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) no constituye un simple episodio de inconformidad interna. Por el contrario, representa un movimiento político de gran significado estratégico que podría marcar el inicio formal de una plataforma presidencial independiente, o de uno de los partidos del sistema electoral dominicano, de cara a las elecciones de 2028.
El
empresario y legislador, que durante años ha cultivado un discurso centrado en
la transparencia, la institucionalidad y la lucha contra la corrupción, decidió
romper con la organización oficialista luego de expresar públicamente fuertes
críticas sobre el rumbo del Gobierno y el manejo interno del partido.
La decisión
no sorprendió a muchos sectores políticos, debido a que desde hace años Antonio
Taveras viene estructurando discretamente un proyecto presidencial propio,
sustentado en una narrativa de renovación política y distanciamiento de las
prácticas tradicionales.
¿Tiene posibilidades reales de aspirar a la
Presidencia?
La
respuesta corta es sí, aunque el camino luzca extremadamente complejo.
Antonio
Taveras posee varios elementos que podrían convertirlo en un actor importante
en el escenario político nacional:
1. Imagen de independencia y discurso
anticorrupción
Uno de
los principales activos del senador ha sido proyectarse como un dirigente
distinto dentro del sistema político tradicional. Desde el Senado de la
República ha mantenido posiciones críticas incluso frente a decisiones del
propio oficialismo, del que ha formado parte desde el 2020, algo poco común en
la política dominicana contemporánea.
Su figura
ha logrado conectar con sectores empresariales, profesionales, jóvenes urbanos
y parte de la clase media desencantada de los partidos tradicionales.
En un
escenario donde una parte importante de la población manifiesta cansancio
frente al liderazgo político tradicional, Antonio Taveras intenta posicionarse
como una alternativa ética y gerencial.
2. Fortaleza económica y estructura organizativa
A
diferencia de otros dirigentes emergentes, Antonio Taveras cuenta con capacidad
financiera, redes empresariales y un equipo político organizado desde hace
varios años.
Su
proyecto presidencial no nació tras la renuncia al PRM. Diversos dirigentes y
activistas han trabajado junto a él desde mucho antes de sus aspiraciones
senatoriales, construyendo estructuras territoriales principalmente en la
provincia Santo Domingo.
Bastaría
con retomar su iniciativa, volver a reunir algunos cuadros que anteriormente le
apoyaron y están dispersos en las 31 provincias del país e impulsar sus planes.
Esa
plataforma podría convertirse en la base inicial de una eventual candidatura
presidencial.
3. Experiencia electoral reciente
El
senador logró consolidarse políticamente tras ganar en dos ocasiones
consecutivas (2020 y 2024) la senaduría de la provincia Santo Domingo, una de
las plazas electorales más importantes del país.
En ambas
ocasiones se impuso a una de las líderes más importante de la provincia Santo
Domingo, una miembro del Comité Político del PLD, con varios períodos logrando
una curul senatorial y única mujer en haber logrado la presidencia del Senado de
la República, la licenciada Cristina Lizardo.
Esas son
combinaciones que le otorgan visibilidad nacional, experiencia de campaña y
capacidad de movilización política.
¿Sería un obstáculo el arrastre nacional?
Sin
embargo, la principal dificultad de Antonio Taveras radicaría en que algunos
podrían pensar que todavía el senador Antonio Taveras Guzmán no posee un
liderazgo masivo a escala nacional.
Aunque
tiene reconocimiento político, su nivel de simpatía aún parece concentrarse en
círculos urbanos, sectores profesionales y parte del electorado independiente.
Sin
embargo, al autor de este trabajo le consta que en una buena parte del
territorio nacional, especialmente en zonas de ciertos arraigos económicos y
sociales, Taveras Guzmán tiene fuertes lazos y relaciones primarias que revisten
gran importancia en sus proyecciones y su eventual candidatura presidencial.
Las
grandes interrogantes son: ¿Puede conectar con las bases populares?... ¿Logrará
expandirse fuera de Santo Domingo?... ¿Tiene estructura nacional suficiente?...
¿Podrá competir frente a maquinarias tradicionales multimillonarias?
Hasta el
momento, las encuestas conocidas no lo colocan entre los favoritos
presidenciales del país, aunque sí aparece como una figura con potencial de
crecimiento dentro del segmento de votantes independientes.
Además,
por su accionar político, social y económico que data de varios años, es una
figura alrededor de la cual se puede armar un proyecto político-electoral potable
y con altas posibilidades de crecimiento, que podría llegar a competir por los
primeros lugares del espectro político-electoral de República Dominicana.
Ese
escenario luce cada vez más posible y favorece a una figura de la estirpe de
Antonio Taveras Guzmán. La figura de las candidaturas independientes ha ido
ganando espacio en América Latina y también comienza a despertar interés en
República Dominicana, especialmente entre ciudadanos desencantados de los
partidos tradicionales.
Antonio
Taveras Guzmán podría intentar construir un movimiento político propio basado
en varios ejes, aspectos que el mismo siempre ha puesto sobre las mesas del
debate: transparencia institucional, reforma del sistema político, combate a la
corrupción, modernización del Estado e independencia partidaria, entre temas no
menos importantes.
No
obstante, el desafío jurídico y organizativo sería enorme, debido a las
exigencias electorales, la necesidad de estructuras nacionales y la dificultad
histórica que han tenido los proyectos independientes en República Dominicana.
Pero,
para un líder que, como Taveras Guzmán, ha demostrado ser un trabajador 24/7,
tiene cuadros y estructuras que siempre han estado a su lado y cuando se traza
una meta la alcanza, le resultaría viable saltar cualquier obstáculo que se le
pudiera presentar en la búsqueda de una candidatura presidencial para el 2028.
¿Algún partido reconocido podría asumirlo como
candidato?
Sí. Existen
posibilidades, aunque dependerán de varios factores. En un escenario de
fragmentación política para 2028, algunos partidos minoritarios o emergentes
podrían ver en Antonio Taveras Guzmán una figura atractiva para encabezar una
alianza opositora o alternativa.
También
podría convertirse en una carta importante si el sistema político entra en
crisis de liderazgo tras la salida del presidente Luis Abinader del escenario
electoral. Cabe recordar que constitucionalmente ya el presidente Luis Abinader
no puede ser candidato presidencial del PRM, en cuyo partido representa el
liderazgo más alto.
Sin
embargo, hoy resulta difícil visualizar que partidos tradicionales de gran
estructura cedan su candidatura presidencial a una figura externa, como es el
caso de Antonio Taveras Guzmán, salvo que las circunstancias políticas cambien
drásticamente.
Aunque aun
siendo una figura externa, Taveras Guzmán ha sido dos veces candidato a senador
por el PRM saliendo airoso en ambas ocasiones (2020 y 2024).
Los dirigentes y activistas que han acompañado su
proyecto
Desde sus
primeras aspiraciones presidenciales (hace varios años) y posteriormente en sus
campañas senatoriales, Antonio Taveras logró rodearse de un grupo de dirigentes
comunitarios, empresarios, profesionales, jóvenes activistas y líderes locales,
especialmente en municipios de la provincia Santo Domingo.
Muchos de
esos equipos políticos continúan cercanos a él, principalmente porque su
liderazgo ha estado basado más en relaciones personales y estructuras
territoriales propias que en dependencias directas del PRM.
Entre sus
fortalezas se destacan equipos comunitarios organizados, redes empresariales, activismo
juvenil, sectores técnicos y profesionales y liderazgo municipal en Santo
Domingo Este, Norte y Oeste. En Guerra, Boca Chica, La Caleta, Pedro Brand, La
Victoria, Los Alcarrizos, Manoguayabo y demás poblaciones de la provincia Santo
Domingo. Tiene buenos núcleos de apoyo en segmentos del Distrito Nacional.
Antonio
Taveras Guzmán no ha abandonado a importantes activistas que desde decenas de
municipios le acompañaron cuando, hace varios años, se lanzó tras la
presidencia de la República, cuyo proyecto ya estaría retomando.
Elementos
a tomar en cuenta
Quiérase
o no, la salida de Antonio Taveras Guzmán del PRM podría provocar una división
importante entre dirigentes que prefieran mantenerse dentro del partido
oficialista para preservar espacios de poder y candidaturas futuras, frente a
quienes de antemano han adelantado que prefieren segur al lado del senador por
la provincia Santo Domingo por su cercanía de decenas de años y la labor
político-electoral que han desarrollado bajo la sombre de este importante hombre
de negocios, líder empresarial y político de armas a tomar. .
Ahí
estará una de las primeras pruebas reales de fuerza del senador Taras Guzmán,
pues, de entrada, tendrá que medir cuántos (y cuáles) dirigentes lo siguen
fuera de la estructura oficial.
La favorabilidad: crecimiento posible, pero aún
insuficiente
Políticamente,
Antonio Taveras Guzmán parece tener más
favorabilidad cualitativa que cuantitativa. Es decir, tiene buena percepción en
determinados sectores, proyecta seriedad y preparación, además de poseer
credibilidad en temas institucionales.
Todavía
no exhibe niveles masivos de popularidad nacional comparables con los grandes
líderes presidenciales tradicionales.
Pero, aun
así, en la política dominicana los escenarios pueden transformarse rápidamente.
Antonio
Taveras Guzmán solo tendría que lograr capitalizar el desgaste del sistema
partidario, el desencanto ciudadano (esto confirmado por todas les mediciones
que se hacen), las divisiones internas del PRM, el voto independiente y joven.
Logrado
esto, que Taveras Guzmán y su equipo de estrategia podrían trabajarlo, podría
convertirse en una figura con crecimiento inesperado rumbo a 2028.
Un movimiento que apenas comienza
La renuncia
de Antonio Taveras Guzmán al PRM podría convertirse en uno de los
acontecimientos políticos más importantes del período post-Abinader.
Más que
una ruptura partidaria, el senador parece estar enviando una señal de que
buscará construir un proyecto presidencial propio, apelando al voto
independiente, al discurso anticorrupción y a la renovación política.
El éxito
o fracaso de esa apuesta dependerá de factores como su capacidad de crecer
nacionalmente, la lealtad de sus estructuras políticas, las alianzas que logre
construir, el clima político y económico del país y el desgaste de los partidos
tradicionales.
Por
ahora, Antonio Taveras Guzmán deja de ser solamente un senador crítico ligado
al oficialismo y entra oficialmente en el radar de los presidenciables de
República Dominicana para 2028.



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