En la foto, el presidente de
México, Andrés Manuel López Obrador, tras recibir a su homólogo de Estados
Unidos, Joe Biden. Se observa a las esposas de ambos mandatarios.
Ciudad de México.- El tráfico de fentanilo, la captura de Ovidio Guzmán, la migración récord y la política energética mexicana tensarán la Cumbre de Líderes de América del Norte que desde este lunes alberga México, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador afronta uno de sus mayores retos en política exterior.
“La coyuntura es muy importante. El
Gobierno mexicano pretende plantear una agenda en defensa de la soberanía, en
defensa de la autosuficiencia energética, en favor de las comunidades más
oprimidas, de mejorar los flujos laborales”, expone el profesor investigador
José María Ramos, del Colegio de la Frontera Norte (Colef) de México.
La primera reunión desde noviembre de 2021
de “Los Tres Amigos”, como se conoce a este grupo, sucederá en medio de la
polémica por el arresto de Ovidio Guzmán, uno de los hijos del Chapo más
buscados por Estados Unidos y cuya detención derivó en actos violentos que
dejaron 29 muertos en Sinaloa, en el noroeste de México. El presidente López
Obrador ha negado que el operativo tenga que ver con la cumbre, pero Estados
Unidos y Canadá han intensificado las alertas por el narcotráfico, en
particular del fentanilo, una droga sintética elaborada en México con
precursores químicos traídos de China.
“Actuamos con autonomía, con
independencia. Sí hay cooperación, y la va a seguir habiendo, pero las
decisiones las tomamos como Gobierno soberano, independiente”, afirmó el
viernes López Obrador, quien ha limitado la presencia de agencias estadounidenses
como la DEA.
Los Gobiernos de López Obrador y Biden
lanzaron un Acuerdo Bicentenario para redefinir la estrategia de seguridad
conjunta en 2021, pero “los avances han sido limitados” porque Estados Unidos
ha priorizado la migración, consideró Ramos.
Mientras que la internacionalista Jessica
de Alba mencionó que “a la luz de lo acontecido”, el tema de seguridad “será
crucial” en la cumbre. “Curioso que hay detenciones antes de las visitas. Pero
el tráfico, crece y la estrategia general está ausente”, opinó la profesora
investigadora de la Universidad Anáhuac.
La migración récord.- El encuentro
también estará marcado por la nueva política migratoria de Estados Unidos, que
el jueves anunció que acogerá a 30,000 migrantes al mes de Cuba, Haití, Nicaragua
y Venezuela, pero deportará de inmediato a México al resto que llegue
ilegalmente por vía terrestre.
La región vive un flujo migratorio récord
con 2.76 millones de migrantes detenidos en la frontera de Estados Unidos con
México en el año fiscal 2021.
“Estados Unidos requiere que México
fortalezca más la contención migratoria, yo creo que es un tema que se va a
negociar, EE.UU. quiere que México lo apoye, sin embargo, lo que estamos viendo
en estos últimos meses es un éxodo en el que México ha planteado una
flexibilidad”, apuntó Ramos.
Mientras que De Alba advirtió que el
Gobierno de México usa la migración como “moneda de cambio”. “No creo que vayan
a resolver el tema migratorio en la cumbre trilateral porque es el único tema
que el Gobierno mexicano toma como rehén para que Estados Unidos no ejerza una
mayor presión sobre los otros, como el energético, el agrícola con el tema del
maíz y la seguridad”, expone.
Tensiones en comercio y energía.- Del lado
económico, el encuentro llega en medio de las consultas energéticas del Tratado
entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en las que Washington y Ottawa
han cuestionado la política nacionalista mexicana que favorece a las empresas
del Estado. Tanto Biden como Trudeau afrontan presiones en sus países para
persuadir a López Obrador de cambiar su política energética.
El profesor del Colef cree que “Biden ha
sido complaciente” y “parecería que hay interés de ambos presidentes de no
llegar a los paneles de controversia” dentro del T-MEC.
Estos desacuerdos comerciales suceden
mientras López Obrador insiste en que presentará una estrategia de sustitución
de importaciones para la región y la integración económica de América, algo que
no tiene “ninguna base”, según De Alba.
“Ojalá viéramos algo con un poco más de
sustancia en estas cumbres porque, si bien es importante que haya estas
reuniones, no son el foro para proponer cosas irreales, sino realmente para
ponerse serios en el tema de competitividad e inversión en América del Norte”,
concluye De Alba en su entrevista con corresponsales de prensa extranjera,
sobre los temas más neurálgicos.
Fuentes: Agencias internacionales
de prensa.


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