“Conmigo nunca se habló de quién hacía negocio y quién no. Lo puede creer el que quiera, pero eso se lo puede atestiguar cualquier funcionario de mi gobierno”, dijo Danilo Medina. En la combinación fotográfica: Danilo Medina (izquierda) y Maxy Montilla (derecha).
Santo Domingo.- Tal cual es ya de dominio público, el expresidente Danilo Medina habló, a través de una llamada telefónica al programa radial “El Sol de la Mañana” (106.5 FM), acerca de su relación con su cuñado Maxy Montilla y el acuerdo que este llegó con el Ministerio Público.
En las
declaraciones, el exmandatario aprovechó la oportunidad para defender su obra
de gobierno, asegurando que combatió la pobreza, el desempleo, los apagones, el
alfabetismo y la miseria en general.
“Yo
no fui al gobierno a hacer negocios, eso lo primero. Yo no me metí en la
asignación de ni una sola obra del gobierno, en ni una sola. Usted puede llamar
al Ministro de Obras Públicas y a los que asignaron obras, si yo alguna vez le
pedí que le dieran una obra a un funcionario, a ninguno”, dijo.
A continuación las preguntas y respuestas durante
la conversación telefónica entre Danilo Medina y los conductores de “El Sol de
la Mañana”:
¿Cuál era su
relación personal con el señor Maxy Montilla?
Yo debo decir que eran relaciones
cordiales, no te puedo decir que eran buenas ni que eran malas, pero cordiales.
Porque no tenía una relación de socializar eventos con Maxy; no tenía
relaciones laborales porque él no fue parte del gobierno mío, no tenía
relaciones políticas porque él no militó en el Partido de la Liberación
Dominicana, tal vez puedo decirte que votó por mí en las dos veces que
participé como candidato, pero ningún tipo de vinculación política y mucho
menos relaciones económicas.
Mi vinculación con Maxy únicamente son que él
es medio hermano de mi esposa y en ese sentido es mi cuñado, pero más
allá, Maxy ha tenido su vida independiente, y yo la mía, nunca me ha pedido
favores, no me pidió favores nunca, lo veía muy poco en la gestión del gobierno
nuestro, si lo vi tres o cuatro veces fueron muchas veces, con este conflicto
en el que estaba envuelto tampoco me pidió ningún tipo de consejo, no me pidió
opinión en el momento en que iba a firmar su acuerdo. Él ha tenido una vida muy
independiente de la vida nuestra.
Es decir, ¿no
estamos hablando de una relación de confianza cercana?
No, no, no, él ha hecho su vida y yo he hecho
la mía, él está desarrollado en el mundo empresarial, especialmente los
negocios y yo en la vida política, y ni él es político, ni yo soy
negociante.
Presidente, con
relación a este acuerdo que se presentó en el día de ayer, ¿alguna consulta,
algún conocimiento sobre este acuerdo?
Bueno, él le comunicó a su hermana, mi
esposa, que había llegado este acuerdo y ella no estuvo de acuerdo, y
entonces ella le pidió que me visitara para que me explicara, y entonces
él vino a mi casa y me dijo que había llegado a un acuerdo con el Ministerio
Público, y yo le pregunté en qué consistía ese acuerdo, y entonces me explicó
que mediante ese acuerdo él cedía sus bienes a cambio de que le dejaran
tranquilo y en libertad, y yo le dije, bueno, tú habrás cedido tus bienes,
pero tú has cedido también tu honor, tu dignidad y tu estabilidad, y eso
yo no creo que tenga precio.
Tú has conseguido no estar detrás de las
rejas de una prisión, pero estar detrás de las rejas de la sociedad, y eso es
absolutamente incomparable. Yo no creo que debiste haber hecho ese acuerdo,
pero como tú no me has pedido opinión, yo no tengo por qué exigir que me la dé,
porque tú no me debes darme ninguna opinión. Esa fue tu decisión y es tu
decisión, pero yo no comparto eso, absolutamente no lo comparto, porque un
hombre no puede empeñar su honor y su dignidad a cambio de que le dejen
tranquilo porque tenía cuatro años siendo perseguido por el Ministerio
Público sin que lo sometieran a la justicia, una cuestión que sumamente
extraña, porque si a todos los que le han levantado un expediente aquí lo han
sometido, ¿por qué a él no lo sometieron? Y además, ¿por qué él no pidió
que lo sometieran a la justicia? Ese fue su deber, exigir que él estaba
dispuesto a demostrar en los tribunales su inocencia, y por eso nosotros en el
partido, y yo particularmente, estamos defendiendo a todos los compañeros que
están siendo acusados, siempre y cuando ellos estén defendiendo su honor y su
dignidad ante la justicia y tratando de limpiar su nombre.
Ya en este caso no hay nada que hacer, porque
como dice un principio en derecho a convención de parte de relevo de pruebas,
el Ministerio Público salió victorioso, hizo su trabajo, lo obligó a, o tal vez
no puedo decir que lo obligó, pero lo presionó psicológicamente a tal
punto que él se rindió y aceptó la culpabilidad de las acusaciones que se
le habían dado.
Nosotros mientras tanto mantenemos la
defensa de todos los compañeros que están enfrentando la justicia, la
honorabilidad de su persona y tratando de limpiar su nombre ante la sociedad
hasta tanto no hay una sentencia definitiva que obliga, por lo menos a mí, que
me obliga a rectificar la visión que tengo de los compañeros que han sido
perseguidos.
No tiene comparación el hecho de que en el
caso de Maxy que él haya aceptado responsabilidad, por los compañeros que están
en la justicia enfrentando a las acusaciones como falsas para demostrarle a la
sociedad dominicana que ellos son inocentes. Esa es la diferencia que hay. Yo
lamento mucho tener que decir estas cosas públicas de gente ligada a mi
familia, porque no es lo que he pretendido hacer nunca.
Ahora yo he comprendido con este caso lo que
hizo el compañero Euclides Gutiérrez una vez con su propio hijo, que se
desentendió que era su hijo, por los actos que estaba cometiendo en la calle,
que no se correspondía las conductas del compañero Euclides Gutiérrez.
Me gustaría
preguntarle, presidente, si en algún momento el Ministerio Público decide
llamarlo a usted para preguntarle sobre cualquier caso, ¿usted estaría en
disposición de ir? Eso por ese lado. Y lo otro, presidente, mucha gente se
cuestiona, inclusive pone en duda de que usted, que ha sido un líder todo el
tiempo pendiente de sus asuntos, no tuviera conocimiento de este tipo de cosas
que se le ha puesto, y ahora con el caso de Maxy, en evidencia este señor, que
usted tuviera desconocimiento de eso. ¿Usted qué tiene que decirle a las
personas que tienen ese tipo de dudas, presidente?
Mire, yo no fui al gobierno a hacer negocios,
eso lo primero. Yo no me metí en la asignación de ni una sola obra del
gobierno, en ni una sola. Usted puede llamar al Ministro de Obras Públicas y a
los que asignaron obras, si yo alguna vez le pedí que le dieran una obra a un
funcionario, a ninguno. Yo conocí a algunos contratistas del gobierno mío,
cuando iba a supervisar las obras, que me esperaba el ingeniero que estaba ahí,
que después me daba cuenta de que ni siquiera era ese ingeniero que me esperaba
ir con contratistas reales.
Yo no fui al gobierno a hacer negocios, yo
fui al gobierno a servir. Yo me dediqué en cuerpo y alma a servir al gobierno
en todos los sentidos. Le serví a tal nivel que cuando llegué se estaban
asignando las escuelas por lotes, y de ella que todo lo iba a asignar por
lotes, que yo quería hacer como un sorteo público para que todos los ingenieros
que nunca tuvieron la oportunidad de tener una obra pública la tuvieran. Y
todas esas escuelas que se construyeron en el país, la reparación de los
hospitales, todos se hicieron mediante sorteo público, donde los ingenieros
depositaban su nombre en un globo y si sacaban el nombre se lo asignaban. Y
asigné por eso había 92 mil millones de pesos en obras públicas.
A mí no me importa quién fue el beneficiario
de una obra, porque yo no me metí en nada de eso. Eso era potestad de los
ingenieros, de los funcionarios que dirigían sus respectivas
instituciones. Conmigo nunca se habló de quién hacía negocio y quién no.
Lo puede creer el que quiera, pero eso se lo puede atestiguar cualquier
funcionario de mi gobierno. Y por eso yo defiendo la honorabilidad de los
funcionarios hasta tanto no haya una sentencia definitiva que demuestre lo
contrario.
Si una sentencia demuestra que una persona
cometió un acto que riñe con la ley, que pague por lo que hizo, pero yo no
tengo ningún compromiso con nadie que haya obtenido una obra del gobierno que
yo presidí, porque yo nunca supe quién presidía obras, nunca. Ni nunca le
pedí a un funcionario responsable de una institución que le asignara una obra a
nadie. Ni familia, ni amigos, ni a nadie. Porque si no la pedía para mí, ¿por
qué tenía que pedirla para otro? No lo hice nunca, nunca jamás. Porque yo
fui un servidor, yo soy un hombre honesto a toda prueba.
Y yo tengo el arrepentimiento de volver
a ocupar un puesto público, porque uno hace la cosa por las reglas y se
somete a que cualquier tipo, sin ningún tipo de condiciones, esté cuestionando
sus nombres de la opinión pública.
Yo soy un hombre honorable que puedo dar una
vuelta en redondo y no hay quien me pueda señalar en la República Dominicana.
Yo no estoy hablando últimamente porque he decidido defender la obra de mi
gobierno, porque yo fui un hombre que fui al Estado a servirles. Yo tenía
un compromiso y tenía un país en mi cabeza. Y quise ejecutar lo que se tenía
que hacer, lo que se tuviera que hacer para llegar a ese país. Yo combatí la
pobreza, combatí el desempleo, combatí los apagones, combatí al alfabetismo,
combatí la miseria en general. Yo trabajé para servirle a mi pueblo, única y
exclusivamente para eso. Muchas gracias.


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