Medida responde a investigación interna y no afecta cooperación antidrogas

La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana informó este jueves que el cierre provisional de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo obedece a una investigación interna y no implica un quiebre en las relaciones bilaterales ni en la colaboración conjunta contra el narcotráfico.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, la misión diplomática subrayó que la República Dominicana continúa siendo un aliado esencial en la lucha contra el crimen organizado y el narcoterrorismo en la región. “Ese trabajo seguirá desarrollándose con la misma firmeza entre la Embajada y nuestros socios dominicanos, aun mientras se lleva a cabo la revisión interna”, puntualizó la nota.

La medida, presentada como administrativa y preventiva, se enmarca en una política de “cero tolerancia” frente a cualquier indicio de corrupción. La embajadora Leah Francis Campos fue enfática al señalar que la corrupción “no tiene espacio en el Gobierno de los Estados Unidos ni en ningún otro”, calificándola como “una violación repugnante de la confianza pública”.

Por su parte, el canciller Roberto Álvarez aclaró que sostuvo una conversación con la embajadora Campos, quien le aseguró que la decisión no guarda relación alguna con el Gobierno dominicano ni con funcionarios del Estado, reiterando que se trata de un proceso interno de la misión estadounidense.