Naciones Unidas, Nueva York.– El liderazgo de las mujeres dominicanas y latinoamericanas volvió a ocupar un espacio central en el debate internacional sobre igualdad de género durante la 70ª Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) celebrada en la sede de las Naciones Unidas. En este escenario, representantes del sector público, organismos multilaterales, banca de desarrollo y emprendimiento coincidieron en que eliminar las barreras estructurales que enfrentan las mujeres sigue siendo una prioridad urgente para la región.
Entre los principales desafíos señalados figuran la falta de acceso a financiamiento, la persistencia de leyes discriminatorias y el creciente sesgo digital, factores que continúan ampliando la brecha de género y limitando las oportunidades de desarrollo económico para millones de mujeres.
Durante uno de los encuentros celebrados en el marco del evento participaron la ministra de la Mujer de República Dominicana, Gloria Reyes; la subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett; la presidenta ejecutiva del Banco Adopem, Mercedes Canalda; y la emprendedora dominicana Elsa Gómez, vinculada a la Fundación Microfinanzas BBVA.
Las participantes coincidieron en que el empoderamiento económico femenino es una de las herramientas más eficaces para reducir la desigualdad, ya que permite a las mujeres tomar decisiones sobre sus ingresos, fortalecer sus negocios y mejorar las condiciones de vida de sus familias, especialmente en áreas como educación, salud y seguridad alimentaria.
Liderazgo femenino desde el emprendimiento
Uno de los testimonios más destacados fue el de la microempresaria dominicana Elsa Gómez, quien compartió su experiencia al frente de la empresa “Todo Usado Suriel”, dedicada a la demolición de edificaciones y la comercialización de materiales reciclados.
La emprendedora explicó que inició su negocio hace una década gracias al respaldo financiero recibido a través de Banco Adopem, institución perteneciente a la Fundación Microfinanzas BBVA.
“Lo más importante para mí como mujer es luchar para avanzar. Yo llevo la contabilidad, pago a los empleados y voy personalmente a las demoliciones para coordinar el trabajo del equipo”, expresó Gómez durante el encuentro.
Su historia refleja la realidad de miles de mujeres emprendedoras en América Latina que, pese a enfrentar limitaciones de financiamiento y barreras culturales, han logrado construir negocios sostenibles que generan empleo y dinamizan las economías locales.
De acuerdo con la Fundación Microfinanzas BBVA, la organización atiende actualmente a 1.8 millones de emprendedoras de bajos ingresos en cinco países de América Latina, brindando productos financieros, capacitación empresarial y herramientas para fortalecer sus negocios.
Los datos de la entidad indican que siete de cada diez emprendedores apoyados por la fundación son mujeres, muchas de las cuales logran salir de condiciones de vulnerabilidad en un plazo aproximado de tres años. Además, los negocios liderados por mujeres crecen al mismo ritmo que los de los hombres, aunque generalmente solicitan menores montos de capital.
El director general de la FMBBVA, Javier Flores (c), habla en el evento ‘Rompiendo sesgos, construyendo igualdad’ de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) y Naciones Unidas este viernes, en Nueva York (Estados Unidos).
Financiamiento inclusivo y cambios institucionales
Durante el encuentro, el director general de la fundación, Javier Flores, destacó algunas de las iniciativas que se están impulsando en distintos países para facilitar el acceso de las mujeres al crédito.
Entre ellas mencionó que en República Dominicana se otorgan créditos a mujeres rurales sin exigir la titularidad de la tierra, una condición que históricamente ha limitado el acceso al financiamiento para muchas agricultoras.
Asimismo, señaló que en Perú se han implementado créditos digitales que no requieren la firma del cónyuge, eliminando una barrera legal que durante años condicionó la autonomía financiera de las mujeres.
Para Flores, avanzar en este tipo de medidas es fundamental para desmontar normas sociales y legislaciones discriminatorias que todavía restringen el acceso de las mujeres a recursos económicos.
Desigualdad persistente en América Latina
Las cifras regionales reflejan la magnitud del desafío. Según el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL (2024), una de cada cuatro mujeres en América Latina no cuenta con ingresos propios, mientras que esa situación afecta solo al 10 % de los hombres.
Además, el Informe sobre Emprendimiento Femenino GEM 2024-2025 indica que el 86 % de las mujeres emprenden por necesidad, una proporción significativamente mayor que la registrada entre los hombres.
Ante este panorama, la subsecretaria general de la ONU Michelle Muschett subrayó que lograr la igualdad de género requiere transformaciones profundas en las instituciones y en los sistemas económicos.
“Alcanzar la igualdad no depende únicamente de la voluntad política; necesitamos instituciones capaces de transformar los sesgos estructurales que restringen las oportunidades de las mujeres”, afirmó.
Rol del sistema financiero
En la misma línea, Mercedes Canalda, presidenta ejecutiva de Banco Adopem, sostuvo que el sector financiero tiene una responsabilidad clave en la construcción de sociedades más equitativas.
La entidad dominicana atiende actualmente a más de 540,000 emprendedoras, a quienes ofrece financiamiento, capacitación y productos diseñados específicamente para sus necesidades.
“Romper los sesgos no es solo un desafío social, sino también una responsabilidad del sector financiero”, expresó Canalda, al destacar que el acceso al crédito permite a las mujeres avanzar con autonomía económica y oportunidades reales de crecimiento.
Un desafío global de largo plazo
A pesar de los avances logrados en las últimas décadas, los organismos internacionales advierten que el progreso hacia la igualdad sigue siendo demasiado lento.
El informe “Progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Panorama de Género 2025”, elaborado por ONU Mujeres y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, estima que las barreras estructurales que enfrentan las mujeres podrían retrasar la igualdad económica durante hasta 286 años si no se aceleran las reformas y las inversiones.
En este contexto, las voces reunidas en la sede de Naciones Unidas coincidieron en que invertir en el liderazgo, la educación y el emprendimiento femenino no solo es una cuestión de justicia social, sino también una estrategia clave para el desarrollo sostenible de los países.
Para República Dominicana y el resto de América Latina, el mensaje que deja la comisión es claro: cerrar la brecha de género exige políticas públicas más ambiciosas, mayor acceso al financiamiento y un compromiso real de todos los sectores para garantizar que las mujeres puedan participar plenamente en la economía y en la toma de decisiones.




0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji