Exigen liberación plena de sus seres queridos mientras el Parlamento aplaza la discusión de la ley de amnistía.
Caracas.– La resistencia se hizo visible en las calles de la capital venezolana. Un grupo de familiares de presos políticos cumplió este domingo 24 horas en huelga de hambre frente al comando policial conocido como Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). La protesta comenzó oficialmente el sábado a las 6:00 de la mañana, aunque los manifestantes aseguraron que ya llevaban varias horas sin ingerir alimentos.
La acción se produce en medio de un proceso de excarcelaciones: el mismo sábado fueron liberadas 17 personas, entre ellas dirigentes sindicales y dos jóvenes con trastorno del espectro autista. Sin embargo, los familiares insisten en que la medida es insuficiente y reclaman la libertad inmediata de todos los detenidos considerados injustamente recluidos.
La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) difundió imágenes en la red social X donde se observa a los manifestantes sobre colchonetas, rodeados por policías y escudos antimotines. En el lugar, un cartel resume el clamor: “Libertad para todos. De Zona 7 a la libertad”, acompañado de fotografías de los encarcelados.
Evelis Cano, madre de uno de los detenidos, declaró que la huelga es indefinida: “Hasta que los liberen a todos”. Otros familiares expresaron sentirse “burlados y desmoralizados” por las promesas incumplidas de las autoridades.
El trasfondo político añade tensión. El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, había prometido la liberación de todos los presos políticos tras la aprobación de la ley de amnistía, aún en debate. El Legislativo, controlado por el chavismo, aplazó la discusión final por diferencias en un artículo que exige a los procesados presentarse ante la Justicia. Mientras tanto, las excarcelaciones anunciadas se presentan como parte de ese proceso.
Entre los liberados figuran José Elías Torres, secretario general de la principal gremial de trabajadores; William Lizardo, líder sindical de la construcción; y los jóvenes Gabriel Sánchez y Gilmary Alcalá, ambos con autismo, junto a la madre de ella, Zulma Lasala.
Este escenario se desarrolla en lo que la vicepresidenta encargada, Delcy Rodríguez, calificó como un “nuevo momento político”, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero pasado. En ese contexto, la huelga de hambre de los familiares se convierte en un símbolo de presión y resistencia frente a las promesas aún incumplidas.


0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji