El partido oficialista celebra su aniversario entre logros de gobierno, tensiones internas y el debate abierto sobre la sucesión presidencial. En la foto de archivos, los miembros de la Dirección Ejecutiva del PRM.
Por Vianelo Perdomo
Santo Domingo.- El Partido Revolucionario Moderno (PRM) arriba a su 11.º aniversario este domingo 15 de febrero de 2026 en medio de un escenario político marcado por el ejercicio del poder, las disputas internas y el desafío mayúsculo de preservar la Presidencia de la República más allá del año 2028.
La organización oficialista conmemorará la fecha con un acto multitudinario programado para las nueve de la mañana en la Gran Arena del Cibao, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde se espera la presencia de la alta dirigencia partidaria, funcionarios del Gobierno, legisladores y delegaciones de todo el país.
De escisión opositora a fuerza dominante
El PRM fue fundado oficialmente en 2015 como resultado de una ruptura interna del histórico Partido Revolucionario Dominicano (PRD), capitalizando el descontento ciudadano con los gobiernos de entonces y presentándose como una alternativa basada en la institucionalidad, la lucha contra la corrupción y la transparencia.
En su primera participación electoral nacional, en 2016, el PRM quedó en segundo lugar, pero logró consolidarse como la principal fuerza de oposición. Ese posicionamiento fue clave para su victoria en las elecciones presidenciales de 2020, cuando Luis Abinader alcanzó el poder, rompiendo con 16 años de hegemonía del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Cuatro años después, en 2024, el PRM ratificó su dominio electoral al obtener una nueva victoria presidencial, además de ampliar su control en el Congreso Nacional y en la mayoría de los gobiernos municipales, consolidándose como el principal partido del sistema político dominicano.
Logros, desgaste y tensiones internas
A once años de su nacimiento, el PRM celebra desde una posición de poder, pero también bajo el peso del desgaste natural del gobierno. La gestión de Abinader ha sido reconocida por avances en estabilidad macroeconómica, fortalecimiento institucional y persecución de la corrupción administrativa; sin embargo, también ha enfrentado críticas por el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana y los retos persistentes en servicios públicos como salud, educación y transporte.
En el plano interno, el partido no escapa a tensiones propias de una organización gobernante. Las aspiraciones presidenciales tempranas, las disputas por espacios de poder y los reclamos de las bases por mayor participación han comenzado a aflorar, justo cuando la Constitución impide una nueva repostulación de Abinader en 2028.
El gran reto: la sucesión y la unidad
El aniversario encuentra al PRM ante su prueba más compleja: administrar una transición interna ordenada, mantener la cohesión partidaria y presentar una candidatura competitiva que le permita retener el poder en 2028 frente a una oposición que busca recomponerse.
Figuras históricas como Hipólito Mejía, así como nuevos liderazgos emergentes dentro del partido y del Gobierno, gravitan en el debate sobre el futuro de la organización, en un contexto donde la unidad será determinante para evitar fracturas que puedan costarle el control del Estado.
Un aniversario más político que festivo
Más que una celebración simbólica, el acto de este domingo en Santiago se perfila como una demostración de fuerza y un mensaje hacia dentro y fuera del partido: el PRM no solo conmemora su historia reciente, sino que se prepara para defender su legado y su permanencia en el poder en un escenario político cada vez más competitivo.
A once años de su fundación, el partido oficialista enfrenta la paradoja del éxito: gobernar bien, mantener la credibilidad y, al mismo tiempo, evitar que el poder se convierta en su principal vulnerabilidad.


0 Comentarios
Deje su comentario
Emoji