El apresado presidente venezolano enfrenta cargos por narcoterrorismo y tráfico de drogas, mientras la corte analiza posibles solicitudes de fianza, atención médica y desafíos a la legalidad del caso. En la foto, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, son conducidos desde la cárcel hacia el trbunal donde se sigue juicio en su contra en el Distrito Sur de Nueva York.
Durante la audiencia inicial, el exmandatario venezolano reiteró que se considera presidente en funciones y calificó su captura como un secuestro, declarándose prisionero de guerra.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron procesados por cargos de tráfico de drogas tras ser detenidos en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses durante una operación nocturna. Ambos se declararon no culpables.
El Gobierno de Estados Unidos defendió la acción como una operación de aplicación de la ley, enmarcada en un caso presentado por fiscales federales hace seis años.
Mientras Venezuela enfrenta repercusiones políticas y diplomáticas, la pareja permanece detenida en Nueva York. Su próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo.
El juez Alvin Hellerstein
Posible solicitud de fianza
Aunque es poco probable, la defensa puede solicitar la libertad bajo fianza para que los acusados enfrenten el proceso fuera de prisión.
El juez Alvin Hellerstein indicó que está dispuesto a considerar solicitudes de fianza cuando los abogados lo estimen conveniente. Sin embargo, aclaró que eso no implica una aprobación automática.
Maduro y Flores enfrentan cargos graves, entre ellos asociación delictuosa para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra.
Los fiscales podrían argumentar riesgo de fuga, debido a la gravedad de las acusaciones y al alcance internacional del caso.
Precedentes poco favorables
En procesos similares, los tribunales rara vez conceden fianza. Manuel Noriega no obtuvo ese beneficio tras ser acusado por narcotráfico en 1989.
Tampoco se solicitó fianza en los casos del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández ni del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Los letrados Mark E. Donnely y Barry J. Pollack, abogados de la apresada pareja presidencial de Venezuela.
Atención médica bajo revisión
La defensa de Cilia Flores informó que su clienta sufrió lesiones durante la captura y requiere estudios médicos para descartar fracturas o contusiones severas.
Flores compareció con vendajes visibles en la frente y el rostro. Su abogado solicitó evaluaciones médicas urgentes.
El abogado de Maduro señaló que su defendido también padece problemas de salud que necesitarán atención mientras permanezca detenido.
El juez ordenó a la fiscalía coordinar con la defensa para garantizar atención médica adecuada en el Centro de Detención Metropolitano, donde ambos están recluidos.
Derecho a visita consular
Como ciudadanos extranjeros, Maduro y Flores tienen derecho a recibir visitas consulares de su país de origen.
Maduro solicitó formalmente ese derecho ante la corte, aunque persisten dudas sobre su alcance, tras el cierre de embajadas y consulados venezolanos en Estados Unidos en 2019.
Las sanciones económicas vigentes complican además el pago de los costos legales, por lo que el tribunal instruyó a la fiscalía a facilitar mecanismos que permitan una defensa efectiva.
Estrategia legal y desafíos
Maduro amplió su equipo legal con la incorporación de Bruce Fein, experto en derecho constitucional e internacional.
La defensa anunció que presentará impugnaciones sustanciales a la validez del proceso, alegando inmunidad como jefe de Estado y cuestionando la legalidad de su captura.
Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela, lo que debilita su argumento de inmunidad soberana.
El litigio podría prolongarse en instancias de apelación, manteniendo el caso en el centro del debate jurídico y político internacional durante un largo período.




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